La transformación del cuerpo en el Rapto de la Iglesia

Apóstol Jesús Tax

Dios se manifiesta de tres maneras: la persona del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. En la tierra la Iglesia camina con el Espíritu Santo, El nos da a conocer al Padre, y a Jesucristo.

Como generación del siglo XXI tenemos que ubicarnos en la profecía, Dios profetizó que el avance de la tecnología de la sabiduría se incrementaría, somos la generación de la comunicación. Estamos viviendo tiempos acelerados.

De acuerdo a una investigación del periódico “The New York Times”, la Tierra gira más rápido y los días se acortan, por ahora. La velocidad de rotación del planeta nunca ha sido constante. Pero los datos del pasado reciente son bastante claros: la velocidad de giro de nuestro planeta ha aumentado este verano (Julio 2025).

El Libro de Mateo habla del aceleramiento del tiempo donde los acontecimientos serán más rápidos. «Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados». Mateo 24:22 El Señor acortará el tiempo de la gran tribulación, de otra manera, acelerará el tiempo.

Los tiempos se acortan debido a que hay mucha maldad en el planeta tierra, Jesucristo habló que la maldad se incrementaría (Mateo 24:12).

«Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe». Mateo 24:3-4 El engañador es Satanás pero trabaja a través de personas para que comuniquen el engaño, usan las redes sociales. El diablo trabaja tratando de perturbar nuestros cinco sentidos (vista, oído, olfato, gusto y tacto) , busca hacernos ver lo que no es verdad. Jesucristo dijo que no nos dejaría solo sino que enviaría al Espíritu Santo para ayudarnos.

La señal del último tiempo es el engaño. «Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán». Mateo 24:5 Tendrán apariencia de piedad, por esto necesitamos el espíritu de discernimiento.

Señales. «Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares». Mateo 24:6-7

En los tiempos actuales vemos como los moradores se han apartado de Dios. «Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, quebrantaron el pacto sempiterno». Isaías 24:5

«Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa». Romanos 1:18-20 En la creación vemos a Dios.

¿Dónde inicia la religión de la idolatría? En la mente. «Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles». Romanos 1:21-23

«Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos». Romanos 1:24-25

«Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen». Romanos 1:26-28

La maldición tiene que ver con los cielos cerrados, no habrá fruto de la tierra, habrá hambre. «Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, quebrantaron el pacto sempiterno. Por esta causa la maldición consumió la tierra, y sus moradores fueron asolados; por esta causa fueron consumidos los habitantes de la tierra, y disminuyeron los hombres». Isaías 24:5-6 El hombre se violentará por la falta de comida, por esto necesitamos la protección de Dios debido a los tiempos malos.

«Por Jehová de los ejércitos serás visitada con truenos, con terremotos y con gran ruido, con torbellino y tempestad, y llama de fuego consumidor». Isaías 29:6 Desastres naturales. El único que puede hacer llover es Dios. «Palabra de Jehová que vino a Jeremías, con motivo de la sequía».

En este siglo XXI estamos en los principios de dolores. «Y todo esto será principio de dolores». Mateo 24:8 El Espíritu Santo hablándonos a tiempo y fuera de tiempo, que nos preparémonos.

Toda la creación está esperando el rapto, el día profetizado”.

«Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza». Romanos 8:19-20 Hay una esperanza, el regreso de Cristo. Como cristianos hoy tenemos lucha en nuestra carne (el chisme, rumor, codicia. lujuria, concupiscencia, pecados ocultos), debemos toda obra de nuestra carne a la cruz.

«Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis». Romanos 8:12-13 Una carta dirigida a los cristianos.

Jesucristo hablo sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar (Lucas 18:1), podemos orar en la madrugada, en la mañana, al medio día, en la noche, no hay limites para la oración. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra? (Lucas 18:8). Hay cristianos que no caminan en fe porque no están ejecutando la Palabra. «Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan». Hebreos 11:6

«porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios». Romanos 8:21 La misma creación sabe de nosotros, esperando que estemos orando.

«Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; y no solo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo». Romanos 1:23-24 Las primicias del Espíritu, el hablar en otras lenguas.

Hablar del gemir es hablar de la oración urgente. «Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá». Mateo 7:7 El Espíritu está con nosotros para acortar el tiempo.

«El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús». Apocalipsis 22:20

Debemos ponernos de acuerdo con el Espíritu Santo. «Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente». Apocalipsis 22:17 El Espíritu Santo está clamando por el regreso del Señor. El que ora en lenguas misterios habla con Dios. «Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios». 1 Corintios 14:2

El Apóstol Pablo guiado por el Espíritu Santo enseña un misterio. «He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados». 1 Corintios 15:51

«Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago». Romanos 7:15 El poder de la carne caída, por esto necesitamos un cambio de cuerpo, un misterio.

« Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí». Romanos 7:16-17

David orando.

«Escucha, oh Jehová, mis palabras; Considera mi gemir. Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, Porque a ti oraré. Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré. Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad; El malo no habitará junto a ti» Salmos 5:1-4

«Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado». Salmos 51:1-2

«Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches de delante de ti, Y no quites de mí tu santo Espíritu. Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente». Salmos 51:10-12

«He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, 52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados». 1 Corintios 15:51-52

«Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria». 1 Corintios 15:53-54

Debemos caminar con el Espíritu Santo. «Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!». Romanos 8:15 Cuando sientas miedo es tiempo de orar y llevar ese miedo a la cruz. «Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio». 2 Timoteo 1:7

La identidad del cristiano. «Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo». Juan 14:13 «El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios». Romanos 8:16

«Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; y no solo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos». Romanos 8:19-25

El propósito de la Iglesia.

«Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia». 1 Pedro 2:9-10

Estamos con el propósito de hablar de Cristo.

«Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados». Romanos 8:26

«para nosotros, sin embargo, solo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él». Romanos 8:6 El Padre nos ama, y nos honra porque honramos a Jesucristo.

«Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 10 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?». Lucas 11:9-13

Jesucristo enseño a pedir.

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