La bendición de dar

Apóstol Jesús Tax

Dios puso a Adán y a Eva en un huerto donde había mas que suficiente para alimentar el cuerpo. la palabra economia tiene que ver con los recuros que Dios ha establecido para el bienestar de cada familia. Cuando Adán y Eva pecaron entro la maldición a la tierra, entró la pobreza, los conflictos, el egoísmo, la codicia, la avaricia, la concupiscencia de la carne.

«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna». Juan 3:16 Dios mando a su Hijo como una ofrenda del cielo para rescatar al hombre por el pecado, para cambiar la maldición en bendición.

Tenemos que aceptar a Jesucristo. Tenemos el ejemplo de los dos ladrones junto a Jesús en la cruz, uno se arrepintio. «Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas este ningún mal hizo. Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso». Lucas 23:39-43

Los dos eran hombres malos, pero uno en el momento al estar dialogando con Jesús este creyó en Él, fue salvo. Todo lo que tenemos lo hemos recibido de parte de Dios.

El rey David reunió todo lo necesario para el Templo. El que dio el ejemplo del dar fue David (líder), Cristo vino a darse asimismo, El vino a servir no a ser servido. Todo líder debe ser el primero en dar.

«Pero ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que podamos darte estas ofrendas voluntarias? En verdad, tú eres el dueño de todo, y lo que te hemos dado, de ti lo hemos recibido». 1 Crónicas 29:14 (CST) Nueva Versión Internacional (Castilian)

Todo ser humano tiene voluntad, ¿A quién le rendimos nuestra voluntad? A Dios o al diablo. Cuando Dios creo a Adán habían dos arboles, el camino de vida y el camino de muerte, camino de vida y camino de muerte.

Cuando hay un llamado a la ofrenda es para que las personas tengan la oportunidad de ser bendecidas. El diezmo y la ofrenda salen de la semilla que Dios pone en las manos de una personas para que de, porque allí está la bendición en el dar. Sino das nada no podrás recibir nada.

«¿Qué los hace más importantes que los demás? ¿Qué tienes que Dios no te haya dado? Y si cuanto tienes te lo ha dado Dios, ¿por qué te las das de grande, como si hubieras logrado algo por esfuerzo propio?». 1 Corintios 4:7 (NBV) Nueva Biblia Viva

Muchos son orgullosos al momento de dar, recuerda que todo viene de Dios. ¿Qué los hace más importantes que los demás? ¿Qué tienes que Dios no te haya dado?

«Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites». Deuteronomio 8:11-12 Si el pueblo de Dios obedece las instrucciones prosperará.

«y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente;». Deuteronomio 8:13 Los milagros de Dios son multiplicativos, caminemos en la economía de Dios.

El problema de los ricos es el orgullo. «y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre;». Deuteronomio 8:14Un ángel llamado “lucero” fue aquel que se rebeló en el cielo por su orgullo, y está trabajando con el amor al dinero (codicia, avaricia). En el orgullo: «y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza». Deuteronomio 8:17 Dios prueba al rico y al pobre.

«Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día». Deuteronomio 8:18 De acuerdo al pacto financiero que hizo con Abraham.

«Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra». 1 Reyes 18:21 Dios está confrontando hoy a los que están dentro de la Iglesia, tienen que definirse, seguir conforme al pensamiento del mundo o del pensamiento de Dios.

Un cristiano que está en las cosas del mundo y en las cosas de Dios. «Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca». Apocalipsis 3:15-16 Dios no puede estar permitiendo en su Iglesia a personas con doble animo, tienes que vivir la vida que Cristo a determinado desde la Cruz del Calvario, fuimos comprados con Su sangre, Cristo nos guía a una vida de santidad.

¿Cómo caminar en bendición?

«Y habló Moisés a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado: Tomad de entre vosotros ofrenda para Jehová; todo generoso de corazón la traerá a Jehová; oro, plata, bronce,». Éxodo 35:4-5 La ofrenda no era para Moisés sino para Dios.

Tú vienes a la Iglesia a recibir instrucciones de Dios, Dios quiere bendecirte pero para ello primero tenemos que obedecer. «Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios». Romanos 10:17 La fe me mueve. «porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios». 2 Corintios 1:20

Al cumplir la voluntad de Dios seremos bendecidos, los cielos se abrirán, habrá protección, provisión, toda bendición de Dios.

Un día estaremos en la nueva Jerusalén, sus calles son de oro. El hombre sin Dios ha endurecido su corazón para dar, solamente la palabra de Dios que es martillo puede quebrantarlo. «Todo sabio de corazón de entre vosotros vendrá y hará todas las cosas que Jehová ha mandado:». Éxodo 35:10 La sabiduría viene de la Palabra de Dios que oímos. «Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. Él provee de sana sabiduría a los rectos; Es escudo a los que caminan rectamente». Proverbios 2:6-7 Toda persona que escucha la Palabra de Dios debe tener la disposición en su corazón de ser cambiado.

«¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba. Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado». Romanos 14:22-23

Un ofrendador escucha la Palabra, la cree en el corazón y Dios le da la sabiduría para actuar.

« Y salió toda la congregación de los hijos de Israel de delante de Moisés. 21 Y vino todo varón a quien su corazón estimuló, y todo aquel a quien su espíritu le dio voluntad, con ofrenda a Jehová para la obra del tabernáculo de reunión y para toda su obra, y para las sagradas vestiduras. Vinieron así hombres como mujeres, todos los voluntarios de corazón, y trajeron cadenas y zarcillos, anillos y brazaletes y toda clase de joyas de oro; y todos presentaban ofrenda de oro a Jehová». Éxodo 35:20-22

«Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón». Hebreos 4:12 No seamos tardo para oír la Palabra, la bendición viene en el dar.

Dios es quien motiva el corazón del hombre. «porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad». Filipenses 2:13

«Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos. Y en esto doy mi consejo; porque esto os conviene a vosotros, que comenzasteis antes, no solo a hacerlo, sino también a quererlo, desde el año pasado. Ahora, pues, llevad también a cabo el hacerlo, para que como estuvisteis prontos a querer, así también lo estéis en cumplir conforme a lo que tengáis. Porque si primero hay la voluntad dispuesta, será acepta según lo que uno tiene, no según lo que no tiene». 2 Corintios 8:9-12

1. La ley de dar y recibir.

«Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir». Lucas 6:38 En el dar estará el incremento de tu economía, el pensamiento de Dios va en contra del pensamiento del mundo.

«Y la gente le preguntaba, diciendo: Entonces, ¿qué haremos? Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo». Lucas 3:10-11 Dios nos da en sobreabundancia para que tengamos para compartir, y nunca nos falte nada.

2. Dios nos da el trabajo para recibir el salario.

a) Dios es el que da el trabajo.

Debemos darle gracias a Dios, el es bueno. «Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él». Eclesiastés 3:10

«Así, pues, he visto que no hay cosa mejor para el hombre que alegrarse en su trabajo, porque esta es su parte; porque ¿quién lo llevará para que vea lo que ha de ser después de él?». Eclesiastés 3:22

b) El salario es el pago del trabajo.

«Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega». Juan 4:36

«No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana». Levítico 19:13

Los obreros de la viña.

«Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familia, que salió por la mañana a contratar obreros para su viña. Y habiendo convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña. Saliendo cerca de la hora tercera del día, vio a otros que estaban en la plaza desocupados; y les dijo: Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo. Y ellos fueron». Mateo 20:1-4

«Salió otra vez cerca de las horas sexta y novena, e hizo lo mismo. Y saliendo cerca de la hora undécima, halló a otros que estaban desocupados; y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados? Le dijeron: Porque nadie nos ha contratado. Él les dijo: Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que sea justo». Mateo 20:5-7

«Cuando llegó la noche, el señor de la viña dijo a su mayordomo: Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros. Y al venir los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario. Al venir también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario. Y al recibirlo, murmuraban contra el padre de familia, diciendo: Estos postreros han trabajado una sola hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos soportado la carga y el calor del día. Él, respondiendo, dijo a uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no conviniste conmigo en un denario? Toma lo que es tuyo, y vete; pero quiero dar a este postrero, como a ti. ¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno? Así, los primeros serán postreros, y los postreros, primeros; porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.». Mateo 20:8-16 Se les pagó lo justo.

c) Con el trabajo tenemos para comer.

«Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida; y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor». Eclesiastés 3:12–13 Gózate de tu salario.

3. Con el salario tenemos para dar en tres direcciones.

1. Dar a Dios.

«Tres veces cada año aparecerá todo varón tuyo delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere: en la fiesta solemne de los panes sin levadura, y en la fiesta solemne de las semanas, y en la fiesta solemne de los tabernáculos. Y ninguno se presentará delante de Jehová con las manos vacías; cada uno con la ofrenda de su mano, conforme a la bendición que Jehová tu Dios te hubiere dado». Deuteronomio 16:16–17

«¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado». Malaquías 3:8-9

«Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos. Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos». Malaquías 3:10-12

«Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia. Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad». Isaías 58:8-9

«Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan». Isaías 58:11 Todo lo que Dios te manda a hacer es con el propósito de bendecirnos.

2. Dar a la familia.

«Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos». Efesios 5:28-30 El amor se demuestra con un regalo.

«Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia. Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido». Efesios 5:31-32

3. Dar al prójimo (los necesitados).

«En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir». Hechos 20:35

«y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión. Solamente nos pidieron que nos acordásemos de los pobres; lo cual también procuré con diligencia hacer». Gálatas 2:9-10

«Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza». Proverbios 11:24

«El alma generosa será prosperada; Y el que saciare, él también será saciado». Proverbios 11:25< /p>

«Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto». Proverbios 3:10

Bienaventurado el hombre que teme a Jehová,
Y en sus mandamientos se deleita en gran manera.
Su descendencia será poderosa en la tierra;
La generación de los rectos será bendita.
Bienes y riquezas hay en su casa,
Y su justicia permanece para siempre.
Resplandeció en las tinieblas luz a los rectos;
Es clemente, misericordioso y justo.
El hombre de bien tiene misericordia, y presta;
Gobierna sus asuntos con juicio,
 Por lo cual no resbalará jamás;
En memoria eterna será el justo.
No tendrá temor de malas noticias;
Su corazón está firme, confiado en Jehová.
Asegurado está su corazón; no temerá,
Hasta que vea en sus enemigos su deseo.
Reparte, da a los pobres;
Su justicia permanece para siempre;
Su poder será exaltado en gloria.
Lo verá el impío y se irritará;
Crujirá los dientes, y se consumirá.
El deseo de los impíos perecerá.

Salmos 112

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