El Espíritu Santo en la edificación de la fe al tiempo final

Apóstol Jesús Tax

La venida del Espíritu Santo. «Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen». Hechos 2:1-4

En el principio era la Palabra. «En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. 3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho». Juan 1:1-3

«Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía». Hebreos 11:3

«Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron». Juan 20:28-29 Los que no vieron, y creyeron, esto es fe.

El diablo trabaja con los cinco sentidos. «Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo». 2 Corintios 11:3 Eva escucho la voz que no debería oír, una voz de manipulación “hechicería”.

«Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad». Juan 1:14 La Palabra encarnada. «cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él». Hechos 10:38

«Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo[a] entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor». Lucas 4:16-19

Toda persona tiene que tener la Palabra encarnada, después la persona tiene que ser ungida. «¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía! Es como el buen óleo sobre la cabeza, El cual desciende sobre la barba, La barba de Aarón, Y baja hasta el borde de sus vestiduras; Como el rocío de Hermón, Que desciende sobre los montes de Sion; Porque allí envía Jehová bendición, Y vida eterna». Salmo 133:1-3 Necesitamos la unción.

El rey Saúl fue ungido

Saúl fue el primer rey de Israel. «Tomando entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó sobre su cabeza, y lo besó, y le dijo: ¿No te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo Israel?». 1 Samuel 10:1

El aceite es un símbolo del Espíritu Santo. «Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre». 1 Samuel 10:6 El derramar el aceite en un acto de fe, se está creyendo que el poder del Espíritu Santo se manifestará.

Un ungido tiene poder, con la unción te convertirás en profeta transmitiendo la Palabra del Señor. El Evangelio son buenas nuevas.

«Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria. Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios». 1 Corintios 2:7-10

Todo hombre ungido se convierte en una nueva persona. El Espíritu Santo conduce toda obra de tu carne (celos, envidia, fornicación, adulterio) a la cruz, tiene que morir. Entonces el Espíritu Santo te conduce a una vida nueva.

«Y cuando te hayan sucedido estas señales, haz lo que te viniere a la mano, porque Dios está contigo». 1 Samuel 10:7 Caminas en la libertad que te da el Espíritu Santo.

Samuel unge a David

Samuel toma el cuerno del aceite. «Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá». 1 Samuel 16:13

Jesucristo dio la gran comisión de evangelizar. «Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado». Marcos 16:15-16 Pero no podemos predicar sin el poder del Espíritu Santo. «pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra». Hechos 1:8 Tenemos que demostrar que somos ungidos de Dios.

El Espíritu Santo sigue trabajando. «Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado». Juan 16:7-11

«El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento». 2 Pedro 3:9 ¿Quiénes se tiene que arrepentir? Los que están en pecado.

La Iglesia no puede ir a predicar el evangelio sino está bajo la unción del Espíritu Santo. El Espíritu Santo te guiará a ayunar para destruir las fortalezas que el diablo ha levantado, un trabajo en equipo. «porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo». Romanos 10:13

La Biblia habla de dos tipos de hijos: Los hijos de Dios y los hijos del diablo. «El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo». 1 Juan 3:8

El que nace de Dios no puede pecar por la palabra encarnada. «Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios». 1 Juan 3:9-10 Demuestra que amas. «Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte. Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él». 1 Juan 3:14-15

La posición del varón en el matrimonio

El mandamiento del amor es para el varón. «Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra». Efesios 5:25-26 Si el varón es adultero perturbará su matrimonio.

«a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha». Efesios 5:27 Si el marido ama a su mujer, la mujer no tendrá mas ojos que para su marido.

«Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia,». Efesios 5:28-29 Nadie nos enseña a ser parte de una familia hasta que venimos a los pies de Cristo, el Espíritu Santo se encargará de enseñarnos, el Espíritu de santidad.

El marido debe trabajar para su mujer, sustentar y cuidar. la unción es importante para entender cual es mi rol.

Cuando cayó el matrimonio de Adán y Eva, Dios vino al varón. Sin embargo Adán comenzó echarle la culpa a su propia mujer.

El principio fundamental es el amor. «En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. 17 Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? 18 Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad». 1 Juan 3:16-18

1. La falta de fe en la Iglesia del tiempo final

El Espíritu nos advierte del tiempo que hay antes del rapto. «Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?». Lucas 18:8

la fe viene por escuchar la Palabra de Dios, Cristo debe estar en nosotros. «Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho». Juan 15:7

El diablo está atacando engañando a muchos. «Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;». 1 Timoteo 4:1 Tiempo de peligro para el cristiano.

Una persona reciba la fe cuando se convierte a Cristo. Tenemos un grado de fe, tenemos que hacer crecer este don y fruto del Espíritu Santo. El niño siempre se manifiesta con miedo y temor, tienes que hacer crecer tu fe para enfrentar cualquier problema en la tierra.

2. La ayuda del Espíritu Santo para la edificación de la fe en la Iglesia

«Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo». Judas 1:20 Uno de los dones del Espíritu Santo tiene que ver con el hablar en otras lenguas.

Habla burladores del regreso de Cristo. «los que os decían: En el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos. Estos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen al Espíritu». Judas 1:18-19

«sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación». 2 Pedro 3:3-4

¿Por qué necesito orar en lenguas?

Para edificar mi fe.

Sino caminamos con el Espíritu Santo caeremos en muchos engaños. «Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo. Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros». 1 Juan 2:18-19

« Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia». Mateo 10:7-8

« Y al entrar en la casa, saludadla. Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendrá sobre ella; mas si no fuere digna, vuestra paz se volverá a vosotros. Y si alguno no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies». Mateo 10:12-14

La parábola del sembrador (Mateo 13:4-8) nos habla de cuatro tipo de tierras:

  1. Una parte cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron.
  2. Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.
  3. Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.
  4. Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.

«Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas». 1 Juan 2:20 La diferencia la hace la unción.

3. El escudo de la fe para la guerra espiritual en tiempos finales

«Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios;». Efesios 6:13-17

«orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos». Efesios 6:18 Orando en el entendimiento y en lenguas.

«Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo». 1 Pedro 5:8-9

La importancia de la oración

«Vinieron, pues, a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que yo oro. Y tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a entristecerse y a angustiarse». Mateo 14:32-33

«Vino luego y los halló durmiendo; y dijo a Pedro: Simón, ¿duermes? ¿No has podido velar una hora? Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil». Marcos 14:37-38

¿Cuál es la tentación que usa el diablo?

«No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre». 1 Juan 2:15-17

  • Deseos de la carne.
  • Deseos de los ojos.
  • Vanagloria de la vida.

El Espíritu Santo nos ayuda a resistir estas tentaciones. «porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él». Isaías 59:19

La oración de fe. «¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados». Santiago 5:14-15

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