Dios habla en imágenes proféticas

Pastor José David Tax

El atalaya de Israel.

«Y aconteció que al cabo de los siete días vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel; oirás, pues, tú la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte». Ezequiel 3:16-17

Atalaya: Vigilante, Centinela.

Atalaya en hebreo “tsapháh” significa: inclinarse hacia adelante para atisbar a la distancia, vigilar, observar o aguardar, mirar, espiar.

  • “mitzpeh”: acción de vigilar o el lugar alto, lugar de observación.
  • “migdál”: torre, fortaleza.

Un atalaya era una persona encargada de los muros de la torre de la ciudad, tenían que vigilar a la distancia e informar a los guardias si se acercaba una persona, un grupo de personas o ejércitos invasores. Tenían la encomienda de proteger a la ciudad, sonar la alarma frente a los ataques sorpresivos del enemigo y advertir a los ciudadanos de las posibles amenazas, salvaguardar a la sociedad.

El Atalaya de la torre de Jezreel.

La tropa del rey Jehú se acerca al rey Joram. «Y el atalaya que estaba en la torre de Jezreel vio la tropa de Jehú que venía, y dijo: Veo una tropa. Y Joram dijo: Ordena a un jinete que vaya a reconocerlos, y les diga: ¿Hay paz?». 2 Reyes 9:17

Habían atalayas que protegían los campos y los viñedos durante la temporada de cosecha (Isaías 5:1–2, Mateo 21:33, Marcos 12:1).

Los centinelas anunciaban el comienzo de un nuevo día (Salmos 130:6, Isaías 21:11-12).

Dios designó a sus profetas como atalayas. Tienen que vigilar por la espiritualidad de su pueblo (Ezequiel 33:7, Oseas 9:8). No pueden haber atalayas ciegos (Isaías 56:10).

Un profeta de Dios como atalaya

  • Insta al pueblo de Dios a vivir en santidad y fidelidad.
  • Advierte de los peligros que hay al alejarse de Dios.
  • Habla de las consecuencias del pecado y la maldad. Los exhorta a enderezarse.
  • A los injustos les advierte del juicio y la destrucción si no se arrepienten de sus malos caminos.

Los deberes del atalaya. «Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; y tú no le amonestares ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano. Pero si tú amonestares al impío, y él no se convirtiere de su impiedad y de su mal camino, él morirá por su maldad, pero tú habrás librado tu alma. Si el justo se apartare de su justicia e hiciere maldad, y pusiere yo tropiezo delante de él, él morirá, porque tú no le amonestaste; en su pecado morirá, y sus justicias que había hecho no vendrán en memoria; pero su sangre demandaré de tu mano. Pero si al justo amonestares para que no peque, y no pecare, de cierto vivirá, porque fue amonestado; y tú habrás librado tu alma». Ezequiel 3:18-21

v18 Si el impío tiene sentencia de muerte. Si el atalaya no lo amonesta: el impío morirá pero Dios te demandará.

v19 Si tu amonestas al impío y él muere por su maldad, habrás librado tu alma.

v20 Si el justo se apartare e hiciera maldad morirá. Si tu no lo amonestas, Dios te demandará

v21 Pero si el justo es amonestado para que no peque y no pecare, vivirá y habrás librado tu alma.

«Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, habla a los hijos de tu pueblo, y diles: Cuando trajere yo espada sobre la tierra, y el pueblo de la tierra tomare un hombre de su territorio y lo pusiere por atalaya, y él viere venir la espada sobre la tierra, y tocare trompeta y avisare al pueblo, cualquiera que oyere el sonido de la trompeta y no se apercibiere, y viniendo la espada lo hiriere, su sangre será sobre su cabeza. El sonido de la trompeta oyó, y no se apercibió; su sangre será sobre él; mas el que se apercibiere librará su vida. Pero si el atalaya viere venir la espada y no tocare la trompeta, y el pueblo no se apercibiere, y viniendo la espada, hiriere de él a alguno, este fue tomado por causa de su pecado, pero demandaré su sangre de mano del atalaya. A ti, pues, hijo de hombre, te he puesto por atalaya a la casa de Israel, y oirás la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte. Cuando yo dijere al impío: Impío, de cierto morirás; si tú no hablares para que se guarde el impío de su camino, el impío morirá por su pecado, pero su sangre yo la demandaré de tu mano. Y si tú avisares al impío de su camino para que se aparte de él, y él no se apartare de su camino, él morirá por su pecado, pero tú libraste tu vida». Ezequiel 33:1-9

La importancia de velar en oración (Mateo 24:42-44).

Porque no sabemos cuando Cristo viene (Mateo 24: 42). Para que no entremos en tentación (Mateo 26: 41). Para ser dignos de escapar de la gran tribulación (Lucas 21: 36).

Doce actos simbólicos en Ezequiel 3, 4, 5, 12, 21, 24 Y 37

1. El profeta mudo.

«Vino allí la mano de Jehová sobre mí, y me dijo: Levántate, y sal al campo, y allí hablaré contigo. Y me levanté y salí al campo; y he aquí que allí estaba la gloria de Jehová, como la gloria que había visto junto al río Quebar; y me postré sobre mi rostro. Entonces entró el Espíritu en mí y me afirmó sobre mis pies, y me habló, y me dijo: Entra, y enciérrate dentro de tu casa. Y tú, oh hijo de hombre, he aquí que pondrán sobre ti cuerdas, y con ellas te ligarán, y no saldrás entre ellos. Y haré que se pegue tu lengua a tu paladar, y estarás mudo, y no serás a ellos varón que reprende; porque son casa rebelde. Mas cuando yo te hubiere hablado, abriré tu boca, y les dirás: Así ha dicho Jehová el Señor: El que oye, oiga; y el que no quiera oír, no oiga; porque casa rebelde son». Ezequiel 3:22-27

v24 El profeta debía entrar en su casa y encerrarse.

v25 Lo iban a amarrar con cuerdas y no podría salir de la casa.

v26 Dios iba a hacer que la lengua del profeta se pegue a su paladar.

Un profeta mudo, que tiene la incapacidad de hablar. Su boca solo sería desatada cuando Dios le diera un mensaje divino. El profeta tiene que hablar solo cuando Dios se lo indica. Este acto simboliza que la nación rebelde de Israel no escucharía la palabra de Dios (v.27).

La predicción del sitio de Jerusalén (Ezequiel 4 y 5).

2. El sitio a Jerusalén en un ladrillo.

«Tú, hijo de hombre, tómate un adobe, y ponlo delante de ti, y diseña sobre él la ciudad de Jerusalén. Y pondrás contra ella sitio, y edificarás contra ella fortaleza, y sacarás contra ella baluarte, y pondrás delante de ella campamento, y colocarás contra ella arietes alrededor. Tómate también una plancha de hierro, y ponla en lugar de muro de hierro entre ti y la ciudad; afirmarás luego tu rostro contra ella, y será en lugar de cerco, y la sitiarás. Es señal a la casa de Israel». Ezequiel 4:1-3

v1 El Profeta iba a diseñar la ciudad de Jerusalén en un adobe. Adobe: material de construcción hecho de barro secado al sol, parecidos hoy en día a los ladrillos. Antes se usaban para construir los muros externos de una ciudad. Los reyes de Babilonia marcaban cada ladrillo como constructores de la ciudad y luego los pintaban usando varios colores.

v2 Simular el sitio Babilónico a Jerusalén. Poner una fortaleza, un baluarte y arietes alrededor de la ciudad.

v3 Tomar una plancha de hierro.

El sitiar a Jerusalén “es señal a la casa de Israel”. Advertencias de la pronta destrucción de Jerusalén.

3. Acostarse sobre su costado.

«Y tú te acostarás sobre tu lado izquierdo y pondrás sobre él la maldad de la casa de Israel. El número de los días que duermas sobre él, llevarás sobre ti la maldad de ellos. Yo te he dado los años de su maldad por el número de los días, trescientos noventa días; y así llevarás tú la maldad de la casa de Israel. Cumplidos estos, te acostarás sobre tu lado derecho por segunda vez, y llevarás la maldad de la casa de Judá cuarenta días; día por año, día por año te lo he dado. Al asedio de Jerusalén afirmarás tu rostro, y descubierto tu brazo, profetizarás contra ella. Y he aquí he puesto sobre ti ataduras, y no te volverás de un lado a otro, hasta que hayas cumplido los días de tu asedio». Ezequiel 4:4-8

  • Izquierdo 390 días/años (La maldad de la casa de Israel).
  • Derecho 40 días/años (La maldad de la casa de Judá).
  • Días = Años.

Los 12 espías (Números 14: 33 – 34; 32: 13). 40 días de expedición, 40 años desterrados al desierto.

390 + 40 = 430 años. El tiempo que Israel estuvo en Egipto como esclavo (Éxodo 12: 40). Otros días:
Daniel.

  • 2300 días (Daniel 8:14).
  • 1290 días (Daniel 12: 11).
  • 1335 días (Daniel 12: 12).

Juan
1260 días (Apocalipsis 11: 3; 12: 6)

El profeta Ezequiel al dormir de lado izquierdo y luego del lado derecho simboliza el cargar con la iniquidad de su pueblo (v4–6).

v7 Afirmarás tu rostro al asedio de Jerusalén. “Descubrir el brazo” significa que la ira de la venganza de Dios ha sido derramada.

v8 Dios atará a su profeta cuando esté de un lado para que no se cambie de posición, hasta que todo se haya cumplido.

4. Comer pan cocinado con estiércol.

«Y tú toma para ti trigo, cebada, habas, lentejas, millo y avena, y ponlos en una vasija, y hazte pan de ellos el número de los días que te acuestes sobre tu lado; trescientos noventa días comerás de él. La comida que comerás será de peso de veinte siclos al día; de tiempo en tiempo la comerás. Y beberás el agua por medida, la sexta parte de un hin; de tiempo en tiempo la beberás. Y comerás pan de cebada cocido debajo de la ceniza; y lo cocerás a vista de ellos al fuego de excremento humano. Y dijo Jehová: Así comerán los hijos de Israel su pan inmundo, entre las naciones a donde los arrojaré yo. Y dije: ¡Ah, Señor Jehová! he aquí que mi alma no es inmunda, ni nunca desde mi juventud hasta este tiempo comí cosa mortecina ni despedazada, ni nunca en mi boca entró carne inmunda. Y me respondió: He aquí te permito usar estiércol de bueyes en lugar de excremento humano para cocer tu pan. Me dijo luego: Hijo de hombre, he aquí quebrantaré el sustento del pan en Jerusalén; y comerán el pan por peso y con angustia, y beberán el agua por medida y con espanto, para que al faltarles el pan y el agua, se miren unos a otros con espanto, y se consuman en su maldad». Ezequiel 4:9-17

v9 Hacer un pan mezclando: trigo, cebada, habas, lentejas, millo y avena.
v10 La comida: 20 siclos al día.

  • 1 siclo = 11.4 grs.
  • 20 siclos = 228 grs.
  • De tiempo en tiempo la comerás.

v11 La bebida (agua)

  • 1/6 parte de un hin.
  • 1 hin = 3.7 litros. 1/6 de hin = 0.5 – 0.6 litros.
  • De tiempo en tiempo la beberás.

«Y comerás pan de cebada cocido debajo de la ceniza; y lo cocerás a vista de ellos al fuego de excremento humano. Y dijo Jehová: Así comerán los hijos de Israel su pan inmundo, entre las naciones a donde los arrojaré yo. Y dije: ¡Ah, Señor Jehová! he aquí que mi alma no es inmunda, ni nunca desde mi juventud hasta este tiempo comí cosa mortecina ni despedazada, ni nunca en mi boca entró carne inmunda. Y me respondió: He aquí te permito usar estiércol de bueyes en lugar de excremento humano para cocer tu pan. Me dijo luego: Hijo de hombre, he aquí quebrantaré el sustento del pan en Jerusalén; y comerán el pan por peso y con angustia, y beberán el agua por medida y con espanto, para que al faltarles el pan y el agua, se miren unos a otros con espanto, y se consuman en su maldad». Ezequiel 4:12-17

  • El estiércol representa la impureza.
  • Este acto simbólico nos habla de la escasez de la comida y la bebida por el asedio a Jerusalén.
  • La gente luego comerá y beberá cualquier cosa.
  • Dios quebrantará el sustento del pan en Jerusalén.
  • Comerán el pan por peso y con angustia.
  • Beberán el agua por medida y con espanto.
  • La maldad los consumirá.

5. Cortarse el Cabello y la barba.

«Y tú, hijo de hombre, tómate un cuchillo agudo, toma una navaja de barbero, y hazla pasar sobre tu cabeza y tu barba; toma después una balanza de pesar y divide los cabellos. Una tercera parte quemarás a fuego en medio de la ciudad, cuando se cumplan los días del asedio; y tomarás una tercera parte y la cortarás con espada alrededor de la ciudad; y una tercera parte esparcirás al viento, y yo desenvainaré espada en pos de ellos. Tomarás también de allí unos pocos en número, y los atarás en la falda de tu manto. Y tomarás otra vez de ellos, y los echarás en medio del fuego, y en el fuego los quemarás; de allí saldrá el fuego a toda la casa de Israel». Ezequiel 5:1-4

1/3 quemado con fuego: morirán de pestilencia y serán consumidos de hambre.
1/3 cortado a espada: caerán a espada (guerra).
1/3 esparcidos al viento: serán esparcidos al viento y tras ellos desenvainaré mi espada.

Las abominaciones de la casa de Israel. «Así ha dicho Jehová el Señor: Esta es Jerusalén; la puse en medio de las naciones y de las tierras alrededor de ella. Y ella cambió mis decretos y mis ordenanzas en impiedad más que las naciones, y más que las tierras que están alrededor de ella; porque desecharon mis decretos y mis mandamientos, y no anduvieron en ellos. Por tanto, así ha dicho Jehová: ¿Por haberos multiplicado más que las naciones que están alrededor de vosotros, no habéis andado en mis mandamientos, ni habéis guardado mis leyes? Ni aun según las leyes de las naciones que están alrededor de vosotros habéis andado. Así, pues, ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo estoy contra ti; sí, yo, y haré juicios en medio de ti ante los ojos de las naciones. Y haré en ti lo que nunca hice, ni jamás haré cosa semejante, a causa de todas tus abominaciones». Ezequiel 5:5-9

Juicios de Dios. «Y se cumplirá mi furor y saciaré en ellos mi enojo, y tomaré satisfacción; y sabrán que yo Jehová he hablado en mi celo, cuando cumpla en ellos mi enojo. Y te convertiré en soledad y en oprobio entre las naciones que están alrededor de ti, a los ojos de todo transeúnte. Y serás oprobio y escarnio y escarmiento y espanto a las naciones que están alrededor de ti, cuando yo haga en ti juicios con furor e indignación, y en reprensiones de ira. Yo Jehová he hablado. Cuando arroje yo sobre ellos las perniciosas saetas del hambre, que serán para destrucción, las cuales enviaré para destruiros, entonces aumentaré el hambre sobre vosotros, y quebrantaré entre vosotros el sustento del pan. Enviaré, pues, sobre vosotros hambre, y bestias feroces que te destruyan; y pestilencia y sangre pasarán por en medio de ti, y enviaré sobre ti espada. Yo Jehová he hablado». Ezequiel 5:13-17

La salida de Ezequiel en señal de la cautividad (Ezequiel 12).

6. Empacar equipaje de cautivo y abrir un hueco en la pared para salir por ella en la tarde (Ezequiel 12:1-16).

Equipaje de exiliado. «Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, tú habitas en medio de casa rebelde, los cuales tienen ojos para ver y no ven, tienen oídos para oír y no oyen, porque son casa rebelde. Por tanto tú, hijo de hombre, prepárate enseres de marcha, y parte de día delante de sus ojos; y te pasarás de tu lugar a otro lugar a vista de ellos, por si tal vez atienden, porque son casa rebelde. Y sacarás tus enseres de día delante de sus ojos, como enseres de cautiverio; mas tú saldrás por la tarde a vista de ellos, como quien sale en cautiverio». Ezequiel 12:1-4

v1-2 La rebeldía nubla los ojos y los oídos, no hay discernimiento.

v3-4 El profeta sacaría sus enseres de día delante del pueblo de Israel.

  • Los enseres del cautiverio.
  • Pero el profeta saldría por la tarde.
  • El profeta sale de noche abriendo un hueco en la pared y con los ojos vendados.

«Delante de sus ojos te abrirás paso por entre la pared, y saldrás por ella. Delante de sus ojos los llevarás sobre tus hombros, de noche los sacarás; cubrirás tu rostro, y no mirarás la tierra; porque por señal te he dado a la casa de Israel. Y yo hice así como me fue mandado; saqué mis enseres de día, como enseres de cautiverio, y a la tarde me abrí paso por entre la pared con mi propia mano; salí de noche, y los llevé sobre los hombros a vista de ellos.Y vino a mí palabra de Jehová por la mañana, diciendo: Hijo de hombre, ¿no te ha dicho la casa de Israel, aquella casa rebelde: Qué haces? Diles: Así ha dicho Jehová el Señor: Esta profecía se refiere al príncipe en Jerusalén, y a toda la casa de Israel que está en medio de ella. Diles: Yo soy vuestra señal; como yo hice, así se hará con vosotros; partiréis al destierro, en cautividad». Ezequiel 12:5-11

El juicio al príncipe de Jerusalén. «Y al príncipe que está en medio de ellos llevarán a cuestas de noche, y saldrán; por la pared abrirán paso para sacarlo por ella; cubrirá su rostro para no ver con sus ojos la tierra. Mas yo extenderé mi red sobre él, y caerá preso en mi trampa, y haré llevarlo a Babilonia, a tierra de caldeos, pero no la verá, y allá morirá. Y a todos los que estuvieren alrededor de él para ayudarle, y a todas sus tropas, esparciré a todos los vientos, y desenvainaré espada en pos de ellos. Y sabrán que yo soy Jehová, cuando los esparciere entre las naciones, y los dispersare por la tierra. Y haré que unos pocos de ellos escapen de la espada, del hambre y de la peste, para que cuenten todas sus abominaciones entre las naciones adonde llegaren; y sabrán que yo soy Jehová». Ezequiel 12:12-16

¿Quién es el príncipe de Jerusalén? El rey Sedequías.

«Degollaron a los hijos de Sedequías en presencia suya, y a Sedequías le sacaron los ojos, y atado con cadenas lo llevaron a Babilonia». 2 Reyes 25:7

«Y degolló el rey de Babilonia a los hijos de Sedequías delante de sus ojos, y también degolló en Ribla a todos los príncipes de Judá. No obstante, el rey de Babilonia sólo le sacó los ojos a Sedequías, y le ató con grillos, y lo hizo llevar a Babilonia; y lo puso en la cárcel hasta el día en que murió». Jeremías 52:10-11

7. Comer y beber con temblor y ansiedad (Ezequiel 12:17-28).

«Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, come tu pan con temblor, y bebe tu agua con estremecimiento y con ansiedad. Y di al pueblo de la tierra: Así ha dicho Jehová el Señor sobre los moradores de Jerusalén y sobre la tierra de Israel: Su pan comerán con temor, y con espanto beberán su agua; porque su tierra será despojada de su plenitud, por la maldad de todos los que en ella moran. Y las ciudades habitadas quedarán desiertas, y la tierra será asolada; y sabréis que yo soy Jehová». Ezequiel 12:17-20

El refrán de Israel. «Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, ¿qué refrán es este que tenéis vosotros en la tierra de Israel, que dice: Se van prolongando los días, y desaparecerá toda visión? Diles, por tanto: Así ha dicho Jehová el Señor: Haré cesar este refrán, y no repetirán más este refrán en Israel. Diles, pues: Se han acercado aquellos días, y el cumplimiento de toda visión. Porque no habrá más visión vana, ni habrá adivinación de lisonjeros en medio de la casa de Israel. Porque yo Jehová hablaré, y se cumplirá la palabra que yo hable; no se tardará más, sino que en vuestros días, oh casa rebelde, hablaré palabra y la cumpliré, dice Jehová el Señor. Y vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, he aquí que los de la casa de Israel dicen: La visión que este ve es para de aquí a muchos días, para lejanos tiempos profetiza este. Diles, por tanto: Así ha dicho Jehová el Señor: No se tardará más ninguna de mis palabras, sino que la palabra que yo hable se cumplirá, dice Jehová el Señor». Ezequiel 12:21-28

v22 El refrán: “se van prolongando los días, y desaparecerá toda visión”.
v23 Dios va a hacer cesar este refrán, “se han acercado aquellos días, y el cumplimiento de toda visión”.
v25 Dios no se tardará mas en cumplir su palabra.
v27 La casa de Israel: “la visión que éste ve es para de aquí a muchos días, para lejanos tiempos profetiza éste”.
v28 La respuesta de Dios: “Así ha dicho Jehová el Señor: No se tardará mas ninguna de mis palabras, sino que la palabra que yo hable se cumplirá, dice Jehová el Señor”.

  • Noé predicó del diluvio universal por cien años.
  • Noé a los 500 años engendró a Sem, Cam y Jafet (Génesis 5: 32).
  • Noé tenía 600 años cuando vino el diluvio a la tierra (Génesis 7:6).

El arrebatamiento de la Iglesia.

Como los días de Noe y de Lot (Lucas 17:26–33). La gente: comían, bebían, se casaban, compraban, vendían, plantaban y edificaban. Hasta que vino el diluvio y los destruyó a todos. Hasta que llovió fuego y azufre, y los destruyo a todos. Dios sabe salvar a los suyos, Noe el pregonero de justicia, Lot el justo (2 Pedro 2:5–9).

Los burladores no entrarán en el reino de Dios (1 Corintios 6:9-11, Gálatas 6:7-8, 2 Pedro 3:3-9, Judas 17-23).

«Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad. Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia. Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo». 2 Pedro 1:16-18

La espada afilada de Jehová (Ezequiel 21:1–27).

8. Gemir con quebrantamiento.

«Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, pon tu rostro contra Jerusalén, y derrama palabra sobre los santuarios, y profetiza contra la tierra de Israel. Dirás a la tierra de Israel: Así ha dicho Jehová: He aquí que yo estoy contra ti, y sacaré mi espada de su vaina, y cortaré de ti al justo y al impío. Y por cuanto he de cortar de ti al justo y al impío, por tanto, mi espada saldrá de su vaina contra toda carne, desde el sur hasta el norte. Y sabrá toda carne que yo Jehová saqué mi espada de su vaina; no la envainaré más. Y tú, hijo de hombre, gime con quebrantamiento de tus lomos y con amargura; gime delante de los ojos de ellos. Y cuando te dijeren: ¿Por qué gimes tú?, dirás: Por una noticia que cuando llegue hará que desfallezca todo corazón, y toda mano se debilitará, y se angustiará todo espíritu, y toda rodilla será débil como el agua; he aquí que viene, y se hará, dice Jehová el Señor». Ezequiel 21:1-7

En el N. T. la espada (Mateo 24:42-44):

Es la palabra de Dios (Efesios 6: 17; Hebreos 4: 12). Es la boca de Jesucristo (Apocalipsis 19: 15, 21). Que destruirá al anticristo y su ejército en la batalla de Armagedón.

v6 Dios le dice a su profeta que gima con “quebrantamiento en tus lomos”. Se refiere a cuando un grupo a capturado a sus enemigos, que están heridos y no pueden sostenerse en pie a causa de sus heridas, en otras palabras, han perdido toda su fuerza.

v7 Cuando te pregunten: ¿Por qué gimes tu? Les dirás: por una mala noticia. Cuando llegue hará desfallecer todo corazón. Toda mano se debilitará. Se angustiará todo espíritu. Toda rodilla será débil como el agua. “He aquí viene y se hará, dice Jehová el Señor”.

No habrá escapatoria cuando esté la gran tribulación.

«Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas». 1 Tesalonicenses 5:1-5

9. La espada afilada y pulida.

«Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, profetiza, y di: Así ha dicho Jehová el Señor: Di: La espada, la espada está afilada, y también pulida. Para degollar víctimas está afilada, pulida está para que relumbre. ¿Hemos de alegrarnos? Al cetro de mi hijo ha despreciado como a un palo cualquiera. Y la dio a pulir para tenerla a mano; la espada está afilada, y está pulida para entregarla en mano del matador. Clama y lamenta, oh hijo de hombre; porque esta será sobre mi pueblo, será ella sobre todos los príncipes de Israel; caerán ellos a espada juntamente con mi pueblo; hiere, pues, tu muslo; porque está probado. ¿Y qué, si la espada desprecia aun al cetro? Él no será más, dice Jehová el Señor. Tú, pues, hijo de hombre, profetiza, y bate una mano contra otra, y duplíquese y triplíquese el furor de la espada homicida; esta es la espada de la gran matanza que los traspasará, para que el corazón desmaye, y los estragos se multipliquen; en todas las puertas de ellos he puesto espanto de espada. ¡Ah! dispuesta está para que relumbre, y preparada para degollar. Corta a la derecha, hiere a la izquierda, adonde quiera que te vuelvas. Y yo también batiré mi mano contra mi mano, y haré reposar mi ira. Yo Jehová he hablado». Ezequiel 21:8-17

v9 La espada de Dios está afilada y pulida.
v10 La frase: “al cetro de mi hijo” se refiere tanto a Israel como a Judá.

Éxodo 4: 22 – 23 “Israel es mi hijo, mi primogénito”. Génesis 49: 10 el cetro de Judá. Ya Babilonia había cortado a Asiria y a Egipto y ahora seguía Jerusalén.

v11 El matador es el rey Nabucodonosor II de Babilonia.
v12 Los príncipes de Israel caerán junto con el pueblo.
v13 La espada de Nabucodonosor cortará el cetro de Judá.
v14 Bate una mano contra otra. Doble y triple: se refiere a los tres últimos reyes de Jerusalén: Joacím, Joaquín y Sedequías. La gran matanza los traspasará.
v15 Todas las puertas tendrán espanto de espada.
v16 Serán cortados.
v17 Haré reposar mi irá.

10. Trazar dos caminos (Ezequiel 21:18-27).

«Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Tú, hijo de hombre, traza dos caminos por donde venga la espada del rey de Babilonia; de una misma tierra salgan ambos; y pon una señal al comienzo de cada camino, que indique la ciudad adonde va. El camino señalarás por donde venga la espada a Rabá de los hijos de Amón, y a Judá contra Jerusalén, la ciudad fortificada. Porque el rey de Babilonia se ha detenido en una encrucijada, al principio de los dos caminos, para usar de adivinación; ha sacudido las saetas, consultó a sus ídolos, miró el hígado. La adivinación señaló a su mano derecha, sobre Jerusalén, para dar la orden de ataque, para dar comienzo a la matanza, para levantar la voz en grito de guerra, para poner arietes contra las puertas, para levantar vallados, y edificar torres de sitio». Ezequiel 21:18-22

El rey Nabucodonosor tenía dos opciones (v18-20):

  1. Capturar a Rabá, la mayor ciudad de los amonitas.
  2. Invadir a Jerusalén en Judá.

v21 El rey de Babilonia estaba detenido en una encrucijada.

  • Usó de adivinación.
  • Sacudió las saetas.
  • Consultó a sus ídolos.
  • Miró el hígado

v22 La adivinación señaló a su mano derecha (la saeta) con el nombre de Jerusalén.

En tiempos antiguos se usaban todos estos métodos páganos para intentar descubrir el futuro y anticiparse, especialmente previo a una gran batalla. ¡SOLO DIOS SABE NUESTRO FUTURO! (Isaías 46:9–10; Jeremías 29:11; Salmos 139:16; Eclesiastés 8:7).

«Mas para ellos esto será como adivinación mentirosa, ya que les ha hecho solemnes juramentos; pero él trae a la memoria la maldad de ellos, para apresarlos. Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto habéis hecho traer a la memoria vuestras maldades, manifestando vuestras traiciones, y descubriendo vuestros pecados en todas vuestras obras; por cuanto habéis venido en memoria, seréis entregados en su mano. Y tú, profano e impío príncipe de Israel, cuyo día ha llegado ya, el tiempo de la consumación de la maldad, así ha dicho Jehová el Señor: Depón la tiara, quita la corona; esto no será más así; sea exaltado lo bajo, y humillado lo alto. A ruina, a ruina, a ruina lo reduciré, y esto no será más, hasta que venga aquel cuyo es el derecho, y yo se lo entregaré». Ezequiel 21:23-27

v23 Para Israel será “adivinación mentirosa”. Dios trae a la memoria la maldad de ellos para apresarlos.
v24 “Seréis entregados en sus manos”.
v25 “El profano e impío príncipe de Israel”, se refiere al rey Sedequías. “Ha llegado el tiempo de la consumación de la maldad”.

v26 Pon la tiara (diadema) en hebreo “mitsnepet”. Quita la corona (mitra). La diadema es la mitra en el vestuario del sumo sacerdote, Kohem (Éxodo 26:9). La corona de Sedequías pasó a Gedalías, a quien el rey Nabucodonosor puso como gobernador de Jerusalén (Jeremías 40:5). Cuando la iniquidad ha rebasado el límite de la copa, es cuando se derrama el juicio de Dios (Apocalipsis 18:6–8).

v27 La palabra “ruina” es mencionada tres veces. Se refiere a los tres reyes que fueron llevados cautivos a Babilonia: Joacím, Joaquín y Sedequías. La corona fue removida de Judá hasta que venga Shiloh (Génesis 49:10). Jesucristo como el León de la tribu de Judá (Apocalipsis 5:5). Reinará desde Jerusalén como el “Rey de reyes y Señor de señores” con muchas coronas (Apocalipsis 19: 12, 16). “Hasta que venga aquel cuyo es el derecho, y yo se lo entregaré”.

11. La muerte de la esposa de Ezequiel (Ezequiel 24:15-27).

«Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, he aquí que yo te quito de golpe el deleite de tus ojos; no endeches, ni llores, ni corran tus lágrimas. Reprime el suspirar, no hagas luto de mortuorios; ata tu turbante sobre ti, y pon tus zapatos en tus pies, y no te cubras con rebozo, ni comas pan de enlutados. Hablé al pueblo por la mañana, y a la tarde murió mi mujer; y a la mañana hice como me fue mandado». Ezequiel 24:15-18

v15-16 Una vez la destrucción se ha completado, los sobrevivientes traen una aflicción muy pesada y un dolor muy intenso que el llorar les será imposible. DIOS QUITARÁ EL DELEITE DE TUS OJOS.
v17 Todo lo que Dios le dijo a Ezequiel que hiciera es lo opuesto de lo que una familia judía típica que está de luto haría en tiempo de calamidad:

Reprime el suspirar.
No hagas luto de mortuorios.
Ata tu turbante sobre ti.
Pon tus zapatos en tus pies.
No te cubras con reboso.
No comas pan de enlutados.

Alguien de luto: lloraría, suspiraría, cubriría su cabeza con ceniza, caminaría descalzo, cubriría su boca y mentón con sus manos, comería pan en el banquete funerario.

Al profeta le fue ordenado no hacer nada de ello, pero continuar normal, como si no hubiera nada de aflicción sobre una ciudad pecaminosa que ha sido destruida.

v18 La esposa de Ezequiel había sido exiliada junto con él. Un día, mientras el profeta hablaba la palabra de Dios en la mañana, su esposa murió en aquella misma tarde. La muerte de la esposa de Ezequiel nos da la ilustración de la muerte de la amada ciudad de Jerusalén. Su muerte ilustra lo que Dios va a hacer de repente para llevar al exilio a lo que era su precioso pueblo. Ezequiel tuvo que hacerlo como Dios lo había mandado.

«Y me dijo el pueblo: ¿No nos enseñarás qué significan para nosotros estas cosas que haces? Y yo les dije: La palabra de Jehová vino a mí, diciendo: Di a la casa de Israel: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo profano mi santuario, la gloria de vuestro poderío, el deseo de vuestros ojos y el deleite de vuestra alma; y vuestros hijos y vuestras hijas que dejasteis caerán a espada. Y haréis de la manera que yo hice; no os cubriréis con rebozo, ni comeréis pan de hombres en luto. Vuestros turbantes estarán sobre vuestras cabezas, y vuestros zapatos en vuestros pies; no endecharéis ni lloraréis, sino que os consumiréis a causa de vuestras maldades, y gemiréis unos con otros. Ezequiel, pues, os será por señal; según todas las cosas que él hizo, haréis; cuando esto ocurra, entonces sabréis que yo soy Jehová el Señor. Y tú, hijo de hombre, el día que yo arrebate a ellos su fortaleza, el gozo de su gloria, el deleite de sus ojos y el anhelo de sus almas, y también sus hijos y sus hijas, ese día vendrá a ti uno que haya escapado para traer las noticias. En aquel día se abrirá tu boca para hablar con el fugitivo, y hablarás, y no estarás más mudo; y les serás por señal, y sabrán que yo soy Jehová». Ezequiel 24:19-27

v19 El pueblo le pregunta a Ezequiel: ¿No nos enseñarás que significan para nosotros todas estas cosas que haces?
v20-21 Dios va a profanar su santuario.

  • quitará la gloria de tu poder.
  • quitará el deseo de tus ojos.
  • quitará el deleite de tu alma.
  • tus hijos e hijas caerán a espada.

v23 Van a hacer lo que el profeta Ezequiel hizo.
Vuestras maldades les consumirán y gemiréis unos con otros.
v24 Todo lo que hizo Ezequiel con respecto a su esposa les será por señal.
v25-27 Después del juicio Dios restaurará a los justos.

12. La reunión de Judá e Israel.

«y los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel, y un rey será a todos ellos por rey; y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos. Ni se contaminarán ya más con sus ídolos, con sus abominaciones y con todas sus rebeliones; y los salvaré de todas sus rebeliones con las cuales pecaron, y los limpiaré; y me serán por pueblo, y yo a ellos por Dios. Mi siervo David será rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor; y andarán en mis preceptos, y mis estatutos guardarán, y los pondrán por obra. Habitarán en la tierra que di a mi siervo Jacob, en la cual habitaron vuestros padres; en ella habitarán ellos, sus hijos y los hijos de sus hijos para siempre; y mi siervo David será príncipe de ellos para siempre. Y haré con ellos pacto de paz, pacto perpetuo será con ellos; y los estableceré y los multiplicaré, y pondré mi santuario entre ellos para siempre. Estará en medio de ellos mi tabernáculo, y seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y sabrán las naciones que yo Jehová santifico a Israel, estando mi santuario en medio de ellos para siempre». Ezequiel 37:22-28

La reunión de Judá e Israel (Ezequiel 37:15-28).

Palo de Judá, reino del Sur, dos tribus. (1047 a. C. – 586 a. C.). Palo de José, reino del Norte, 10 tribus. Efraín/Israel. (930 a. C. – 522 a.C.).

Dios los juntó como un solo pueblo. La declaración de independencia 14 de mayo de 1948.

«¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo? ¿Rugirá el león en la selva sin haber presa? ¿Dará el leoncillo su rugido desde su guarida, si no apresare? ¿Caerá el ave en lazo sobre la tierra, sin haber cazador? ¿Se levantará el lazo de la tierra, si no ha atrapado algo? ¿Se tocará la trompeta en la ciudad, y no se alborotará el pueblo? ¿Habrá algún mal en la ciudad, el cual Jehová no haya hecho? Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas. Si el león ruge, ¿quién no temerá? Si habla Jehová el Señor, ¿quién no profetizará?». Amós 3:3-8

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