Celebremos al que tiene mayor amor

Pastor Abel Ordoñez

Dios es amor

«Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor». 1 Juan 4:7-8

  • Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.
  • El que no ama, no ha conocido a Dios.

El amor se demuestra no solo se dice.

Dios mostro su amor para con nosotros porque estábamos perdidos, sentenciados. No puedes decir que amas si no estas dispuesto a ofrecer lo tuyo en beneficio de otro. Nosotros para amar necesitamos conocer a Dios.

«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna». Juan 3:16 Necesitamos creer.

Nadie te ama mas que Dios, y Dios es quien te tiene aquí para mostrarte Su amor”.

Dios te ama mas que tus padres, tu esposa, mas que todos. La mejor señal es que el ha permitid

Hoy en día celebran el amor sin Dios.

Le llaman amor muchas veces:

  • A la atracción física.
  • Las relaciones extramaritales.
  • A amistades.
  • A fornicaciones, adulterio.
  • A drogadicción.

Están distante totalmente de la Palabra, del autor del amor, Dios no opera ahí. La importancia de la Iglesia de estar hablando el Evangelio de Jesucristo, de llevar el amor. No sentenciarlos y maldecirlos, recuerda que Dios ama al pecador.

Tenemos dos caminos: La vida en Jesús, y el mundo y sus pasiones. No podemos jugar con el pecado, tu eres santo como Dios es santo, estamos para ser luz. A través del Espíritu Santo recibimos poder y autoridad para reprender estas situaciones estableciendo el reino de Jesucristo.

«A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar». Deuteronomio 30:19-20

Dios te dice: Escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia.

Como padres debemos exhortar, orar, bendecir, ungir a nuestros hijos porque el espíritu del mundo los atrae.

«Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿Cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?». Mateo 7:11 La importancia que también los hijos conozcan al Padre Celestial.

Hay personas que en este tiempo viven sin amor, afligidos, desorientados, sin animo de vivir, sin paz, menesterosos.

¿Piensas que no tiene sentido tu vida? Hay alguien que si se interesa por ti.

«¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti». Isaías 49:15

«Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Con todo, Jehová me recogerá». Salmos 27:10 Acuérdate que hay alguien que te ama.

¿Cuánto tiempo pasas con Dios que debe ser tu mejor amigo?

El debe ser tu Padre, consejero y proveedor. «enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén». Mateo 18:20

¿Puedes escucharlo?

«Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos». Juan 15:13

Si vas a tomar una situación difícil tienes que ir con tu mejor amigo porque el tiene el mayor amor. El que tiene amor quiere ayudarte. La condición de ser amigo de Jesús. «Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando». Juan 15:14

Conéctate con Dios para que puedas amar.

«El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él». 1 Juan 4:8-9 Recibe su amor.

«El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento». 2 Pedro 3:9

Nuestro sentir debe ser el que tuvo Jesús. «Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor». Mateo 9:35-36

No tenemos porque juzgar, señalar. Debemos llenarnos del amor.

Tenemos el ejemplo de Jonás: El pueblo de Nínive se humillo, y Dios los perdono, en cambio Jonás se molesto por lo que hizo Dios. «Entonces dijo Dios a Jonás: ¿Tanto te enojas por la calabacera? Y él respondió: Mucho me enojo, hasta la muerte. Y dijo Jehová: Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció. ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?». Jonas 4:9-11 El amor de Dios.

«Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo». Juan 12:47

Debemos actuar en amor. «y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no solo en este siglo, sino también en el venidero; y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo». Efesios 1:19-23

Dios nos invita a vivir con un espíritu de amor, unidad y de humildad.

«Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia, completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros». Filipenses 2:1-4

No sirvas al señor para contender ni para vanagloriarte, se sumiso.

«Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre». Filipenses 2:5-9

Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón.

Jesús es la muestra de amor hacia nosotros y nos pide amarnos.

«Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros». Juan 13:34-35

«No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad». Mateo 7:21-23

El amor no es un sentimiento, es un mandamiento (Juan 15:9-13).

¿Cómo sabremos que hemos pasado de muerte a vida?

En que amamos. «Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte». 1 Juan 3:14

«Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;». Mateo 5:43-44 Ahora, la salvación se puede perder si te conviertes en un homicida.

Nadie puede amar a dios, sino tiene el Espíritu Santo. «Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿Cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano». 1 Juan 4:20-21

«Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí». Gálatas 2:20

Ahora, ¿Cómo viene este amor de Dios?

«porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado». Romanos 5:5 Con el amor de Dios podemos amar. Sino lo tienes necesitas arrepentirte de tus pecados, de las obras muertas, tener fe en Jesucristo. Obedecer Su Palabra.

Debes recibir a Cristo.

«De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas». 2 Corintios 5:17

Ser odre nuevo.

Para recibir el vino, unción del Espíritu Santo.

«Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; de otra manera, el mismo remiendo nuevo tira de lo viejo, y se hace peor la rotura. Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar». Marcos 2:21-22

¿Cuándo pedimos ser llenos?

«¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?». Romanos 6:3

Cuando estamos muertos al pecado”.

«sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado». Romanos 6:6

«Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias;». Romanos 6:11-12

«Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia». Romanos 6:14

«¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?». Romanos 6:16

Si hay pecado, sino has nacido de nuevo, aflora la carne que es contraría al Espíritu Santo.

Pablo exhorta a la iglesia de Corinto.

La Iglesia que tenía los dones del Espíritu Santo pero eran carnales.

«De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales? ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor. Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios». 1 Corintios 3:1-6

Viviendo en el Espíritu y no en la carne.

«Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte». Romanos 8:1-2

«Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él». Romanos 8:5-9

«Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios». Romanos 8:12-14

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