Invirtamos en el Reino de Dios

Apóstol Jesús Tax

El dinero es un recurso que Dios ha dispuesto para el hombre en la tierra. Jesucristo a sus discípulos les hablaba claramente, pero ha aquellas personas que estaban fuera del reino de Dios les hablaba por parábolas, y muchas de estas hablaban del dinero. La Biblia nos enseña que el dinero sirve para todo (Eclesiastés 10:19).

Una inversión es poner un recurso económico en un lugar con la esperanza que aun tiempo determinado genere ganancias. La Biblia nos habla de dos sistema de inversiones:

  1. La economía del hombre.
  2. La economía de Dios.

Nosotros tenemos cinco sentidos (vista, oído, olfato, gusto, tacto), pero hay un sentido que no tiene nada que ver con lo físico, es el sentido de la fe. Cuando recibimos la Palabra por lo que oímos, y se encarna entre nosotros produce fe. Cristo nos bautiza con el Espíritu Santo para que El nos empiece ayudar porque es nuestro consejero y guía, por esto debemos caminar en intimidad con El.

La unción es la presencia del Espíritu Santo en la persona. «cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él». Hechos 10:38 La Palabra camino para deshacer las obras del diablo, por esto todo cristiano debe hablar la Palabra para deshacer toda obra de enfermedad, mentira y engaño.

«pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra». Hechos 1:8 El poder del Espíritu Santo es para ser testigo de Jesucristo.

«En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor». 1 Juan 4:18 Uno de los grandes miedos del ser humano es quedarse sin dinero, sin recursos.

Noticia: Revelan entierro masivo con más de 100 niños mayas sacrificados en Chichén Itzá. Un centenar de niños mayas fueron sacrificados y depositados en un entierro masivo descubierto en Chichén Itzá. Un análisis de ADN reveló que todos ellos eran varones (National Geographic en Español, 2024). El propósito del sacrificio era para establecer como abono a la tierra y que esta diera buena cosecha, alimento.

La Biblia nos dice que el pueblo de Israel salió prospero de Egipto. «Compraréis de ellos por dinero los alimentos, y comeréis; y también compraréis de ellos el agua, y beberéis; pues Jehová tu Dios te ha bendecido en toda obra de tus manos; él sabe que andas por este gran desierto; estos cuarenta años Jehová tu Dios ha estado contigo, y nada te ha faltado». Deuteronomio 2:6-7 Dios nos da trabajo, diversos oficios, recibimos salario y este nos sirve para comer. Dios les dijo: estas en el desierto. El desierto es un tipo del mundo, cuando Jesucristo fue bautizado el Espíritu Santo lo condujo hacia el desierto para la guerra contra el diablo.

Fuimos bautizados con el Espíritu Santo para reprender al mentiroso, engañador. vivimos en el mundo pero no somos del mundo, ahora somos ciudadanos del cielo. Cuando venimos a la reunión de la Iglesia recibimos la Palabra para que nos renueve el pensamiento.

La cuestión del tributo.

«Entonces se fueron los fariseos y consultaron cómo sorprenderle en alguna palabra. Y le enviaron los discípulos de ellos con los herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amante de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres. Dinos, pues, qué te parece: ¿Es lícito dar tributo a César, o no? Pero Jesús, conociendo la malicia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas? Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario. Entonces les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la inscripción? Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. Oyendo esto, se maravillaron, y dejándole, se fueron». Mateo 22:15-22

Un denario representaba el salario de un día de trabajo de un jornalero. Para nosotros en México el salario mínimo de trabajo son $ 250 en promedio. En el reino de lo humano tenemos que dar, en el reino de Dios tenemos que dar.

El Espíritu Santo nos llama a bendecir a las autoridades, cuando el Apóstol Pablo escribió las cartas a los Romanos reinaba Nerón, quien realizo 10 persecuciones de cristianos. «Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas». Romanos 13:1

Dios es autoridad y el delega autoridad:

  • Autoridad que Dios establece en el mundo natural.
  • Autoridad que Dios establece en el mundo espiritual.

Lo espiritual gobierna el mundo natural. «Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz». Génesis 1:3 La confusión está en el mundo humano (razonamiento, pensamientos, filosofías), el engañador es espíritu y no lo vemos, hay un ejercito de demonios que actúan dentro de los cuerpos por esto la causa es espiritual. Las autoridades en el mundo natural no pueden entrar a la raíz del problema, solamente Jesucristo.

Cristo dio nacimiento a la Iglesia y la envió. «Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío». Juan 20:21 No veamos las cosas de manera natural sino espiritual. Debemos identificarnos quienes somos en Cristo Jesús. «Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán». Marcos 16:17

Lo que mas ataca el diablo dentro de la Iglesia es dar diezmos y ofrendas, si nos detenemos a dar la maldición vendrá.

«Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo». Romanos 13:6

Pago del impuesto del templo.

«Cuando llegaron a Capernaum, vinieron a Pedro los que cobraban las dos dracmas, y le dijeron: ¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas? Él dijo: Sí. Y al entrar él en casa, Jesús le habló primero, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quiénes cobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos, o de los extraños? Pedro le respondió: De los extraños. Jesús le dijo: Luego los hijos están exentos. Sin embargo, para no ofenderles, ve al mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que saques, tómalo, y al abrirle la boca, hallarás un estatero;[a] tómalo, y dáselo por mí y por ti». Mateo 17:24-27

Información estadística sobre la inflación y las UDIS. Acorde con la Ley del Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica. El precio del dólar al día 17 de Noviembre 2024 es de $19.15 a la compra, $20.80 a la venta.  

Información de BBVA. ¿Cuáles son las causas de la inflación?

  1. Demasiado dinero en circulación.
  2. Más demanda contra menos oferta.
  3. Aumento en el valor de las materias primas.
  4. Prácticas financieras para resistir la inflación.

1. Jesucristo enseñó la importancia de invertir en el banco.

«Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos. Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos. Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos. Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor. Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos». Mateo 25:14–19

«En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis». Juan 14:2-3 Jesucristo antes de irse al cielo, repartió dones y talentos a todos. Vino el Espíritu Santo para que caminemos en el fruto del Espíritu Santo. «Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley». Gálatas 2:22-23 El Espíritu Santo nos ayuda, cultivamos el fruto cuando estamos orando, Jesucristo oraba en la mañana y practicaba todo en el día. Necesitamos la llenura del Espíritu Santo para saber los dones que el Señor tiene para mi, debemos orar para descubrir quienes somos en Cristo. «pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra». Hechos 1:8

«Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él. Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?». Mateo 3:13-14

«Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días». Hechos 1:5

La única manera de mantenernos en la llenura del Espíritu Santo es orando. «Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos». Lucas 11:1 Si un cristiano no ora no podrá estar lleno del Espíritu Santo, no podrá estar manifestándose en los dones, caminara en su carne, caminara en el pensamiento del mundo.

Todos daremos cuenta de lo que hemos recibo de parte de Dios. Somos administradores de los recursos de Dios, y El nos ha dado de acuerdo a nuestra capacidad.

«Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos. Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos. Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor». Mateo 25:20-23

«Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo. Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos». Mateo 24:24-28

2. Jesucristo también enseñó que la inversión en el reino de los cielos es mejor que la inversión en la tierra.

a) Jesús enseñó hacer tesoros en el cielo.

«No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón». Mateo 6:19–21

«Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos». 2 Corintios 4:7-10

Podemos hablar el lenguaje del Espíritu Santo.

Podemos hablar el lenguaje de Dios. «Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón; Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo. Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida». Proverbios 4:20-23

«Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados». Isaías 53:3-4

«No moriré, sino que viviré, Y contaré las obras de JAH». Salmos 118:17

«no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca». Hebreos 10:25 Con el propósito de fortalecerte en fe porque la batalla está afuera.

«No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón». Lucas 12:32-34 Dar de lo que poseéis.

b) Historia del joven rico con Jesús.

«Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿Qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino solo uno, Dios. Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre. Él entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud. Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz. Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!». Marcos 10:17–24

c) Dios exhorta a los ricos a ser dadivosos haciendo buenas obras.

«Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición;». 1 Timoteo 6:6-9

La Biblia nos enseña como comenzó la Iglesia en el Siglo I, aquellos que tenían bienes y riquezas lo vendían para poder distribuirlo entre toda la Iglesia, sobre todo a los pobres, para que no existiera diferencia.

«Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido, y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad». Hechos 4:34-35

Así comenzó el llamado ministerial del Apóstol Bernabé.

«Entonces José, a quien los apóstoles pusieron por sobrenombre Bernabé (que traducido es, Hijo de consolación), levita, natural de Chipre, como tenía una heredad, la vendió y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles». Hechos 4:36-37

El dinero es un recurso que debe fluir, no lo retengas.

«Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores». 1 Timoteo 6:9-10

Raíz de todos los males es el amor al dinero, por esto hay tanta violencia, delincuencia en nuestras ciudades. Debido a esto debemos orar por nuestra ciudad para venga arrepentimiento. «Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia». Salmos 127:1

«A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos; atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna». 1 Timoteo 6:17-19 Disfruta tu trabajo, tu salario, tu comida. Las oraciones que hagas por las bendiciones que Dios te ha dado traen multiplicación.

Alimentación de los cinco mil.

«Oyéndolo Jesús, se apartó de allí en una barca a un lugar desierto y apartado; y cuando la gente lo oyó, le siguió a pie desde las ciudades. Y saliendo Jesús, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, y sanó a los que de ellos estaban enfermos. Cuando anochecía, se acercaron a él sus discípulos, diciendo: El lugar es desierto, y la hora ya pasada; despide a la multitud, para que vayan por las aldeas y compren de comer. Jesús les dijo: No tienen necesidad de irse; dadles vosotros de comer. Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces. Él les dijo: Traédmelos acá. Entonces mandó a la gente recostarse sobre la hierba; y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a la multitud. Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas. Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños». Mateo 14:13-21

Jesús caminaba en el reino de Dios, entonces oró. La oración hace milagros, Dios es el hacedor de los milagros pero alguien tiene que orar, Dios responde a la oración. «La oración hace milagros, Dios es el hacedor de los milagros pero alguien tiene que orar». Hebreos 11:6

3. Cada semana vamos a la Iglesia entre otras cosas a invertir en el Reino de Dios.

Dios determino dos leyes importantes para su pueblo:

  1. La ley del diezmo.
  2. La ley de la ofrenda.

«La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él». Lucas 16:16 Juan el Bautista es un parteaguas entre lo Antiguo y lo Nuevo, vino a preparar el camino.

«En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado». Mateo 3:1-2

«Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado». Mateo 4:17

La ley señalaba muerte, condujo a la cruz a Cristo porque allí se anulaban las obras de la ley. « Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu». Gálatas 3:13-14 Abraham antes de la ley.

«Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa». Gálatas 3:28-29

la promesa:

«Esto es: No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes». Romanos 9:8

«Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia. Sabed, por tanto, que los que son de fe, estos son hijos de Abraham. Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones. De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham». Gálatas 3:6-9

La bendición para nosotros los cristianos comenzó desde Abraham, y el fue la primera persona que dio sus diezmos. Abraham nada tiene que ver con la ley de Moisés, el diezmo tiene que ver con la comida.

Melquisedec es Jesucristo. «Pero aquel cuya genealogía no es contada de entre ellos, tomó de Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía las promesas. Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor. Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio de que vive». Hebreos 7:6-8

«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello». Mateo 23:23 La base de la prosperidad de un cristiano esta en el diezmo.

El cristiano que no diezma tendrá el problema en su economía, en el corto tiempo que Dios nos da en la tierra necesitamos tener los recursos y no andar mendingando, antes buscábamos a ver quien podría ayudarnos pero sabemos que los cielos se abren con una ofrenda en el altar. «Y ninguno se presentará delante de Jehová con las manos vacías». Deuteronomio 16:16

Si diezmamos y ofrendamos tenemos la autoridad en Cristo Jesús para reprender las obras de las tinieblas pero si no lo estamos haciendo no podremos reprenderlo.

«¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado». Malaquías 3:8-9

«Y se levantó Jacob de mañana, y tomó la piedra que había puesto de cabecera, y la alzó por señal, y derramó aceite encima de ella. Y llamó el nombre de aquel lugar Bet-el, aunque Luz era el nombre de la ciudad primero». Génesis 28:18-19 Bethe significa casa de Dios, el lugar donde damos diezmos y ofrenda.

«E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, 21 y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios. 22 Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti». Génesis 28:20-22

«Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde». Malaquías 3:10

La ofrenda nos da u recurso extra. «Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús». Filipenses 4:19

«Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios». Deuteronomio 28:1-2

«Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado». Deuteronomio 28:12 Ningún hijo de Dios debe caminar en deudas.

« Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas, y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles». Deuteronomio 28:13-14

La semilla para la bendición sobreabundante de Dios.

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