Pastor José David Tax
Vidente es igual a profeta.
- Vidente: Ver
- Profeta: Oír
«Los demás hechos de Salomón, primeros y postreros, ¿no están todos escritos en los libros del profeta Natán, en la profecía de Ahías silonita, y en la profecía del vidente Iddo contra Jeroboam hijo de Nabat?». 2 Crónicas 9:29
La palabra “vidente” en hebreo es “roeh” y viene del verbo “ver”, rahah (Génesis 22:4).
Hay como 11 referencias en el Antiguo Testamento. La palabra “profeta” en hebreo es “nabi”, que puede definirse como “un portavoz autorizado”. Esta palabra se usa unas 300 veces en el Antiguo Testamento.

Profeta (nabi) ejemplos:
Abraham. «Ahora, pues, devuelve la mujer a su marido; porque es profeta, y orará por ti, y vivirás. Y si no la devolvieres, sabe que de cierto morirás tú, y todos los tuyos». Génesis 20:7 Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vio el lugar de lejos (Génesis 22:4).
Abraham vio cosas que iban a suceder dos mil años después, el sacrificio de Jesucristo. También creyó en la resurrección.
Dios promete un profeta como Moisés. «Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis; conforme a todo lo que pediste a Jehová tu Dios en Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a oír la voz de Jehová mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, para que no muera. Y Jehová me dijo: Han hablado bien en lo que han dicho. Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta». Deuteronomio 18:15–19
Vidente (roeh) ejemplos:
Samuel. «Cuando vinieron a la tierra de Zuf, Saúl dijo a su criado que tenía consigo: Ven, volvámonos; porque quizá mi padre, abandonada la preocupación por las asnas, estará acongojado por nosotros. Él le respondió: He aquí ahora hay en esta ciudad un varón de Dios, que es hombre insigne; todo lo que él dice acontece sin falta. Vamos, pues, allá; quizá nos dará algún indicio acerca del objeto por el cual emprendimos nuestro camino. Respondió Saúl a su criado: Vamos ahora; pero ¿qué llevaremos al varón? Porque el pan de nuestras alforjas se ha acabado, y no tenemos qué ofrecerle al varón de Dios. ¿Qué tenemos? Entonces volvió el criado a responder a Saúl, diciendo: He aquí se halla en mi mano la cuarta parte de un siclo de plata; esto daré al varón de Dios, para que nos declare nuestro camino. (Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a Dios, decía así: Venid y vamos al vidente; porque al que hoy se llama profeta, entonces se le llamaba vidente.) Dijo entonces Saúl a su criado: Dices bien; anda, vamos. Y fueron a la ciudad donde estaba el varón de Dios». (1 Samuel 9:5-10
«Todos estos, escogidos para guardas en las puertas, eran doscientos doce cuando fueron contados por el orden de sus linajes en sus villas, a los cuales constituyó en su oficio David y Samuel el vidente». 1 Crónicas 9:22
Los profetas son los mensajeros de Dios en la tierra.
«¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo? ¿Rugirá el león en la selva sin haber presa? ¿Dará el leoncillo su rugido desde su guarida, si no apresare? ¿Caerá el ave en lazo sobre la tierra, sin haber cazador? ¿Se levantará el lazo de la tierra, si no ha atrapado algo? ¿Se tocará la trompeta en la ciudad, y no se alborotará el pueblo? ¿Habrá algún mal en la ciudad, el cual Jehová no haya hecho? Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas. Si el león ruge, ¿quién no temerá? Si habla Jehová el Señor, ¿quién no profetizará?». Amós 3:3-8
«Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos salían, Josafat, estando en pie, dijo: Oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados». 2 Crónicas 20:20

Varón de Dios
En la Biblia era un título de respeto aplicado a los profetas. Aparece 78 veces en 72 versículos de la Biblia y aplicado a 13 personas.
1. Moisés. Es la única persona llamada “varón de Dios” en la Torah. (Deuteronomio 33:1, Josué 14:6, Salmos 90:1, Esdras 3:2, 1 Crónicas 23:14, 2 Crónicas 30:16).
2. Un ángel del Señor. Que apareció a la madre de Sansón (Jueces 13:6, 8).
3. Un hombre que le habló a Elí, Elcana, padre de Samuel (1 Samuel 2:27).
4. Samuel (1 Samuel 9: 6, 7, 8, 10).
5. David (Nehemías 12:24, 36; 2 Crónicas 8:14).
6. Semaías (1 Reyes 12:22; 2 Crónicas 11:2).
7. Un varón de Judá que confrontó al rey Jeroboam (1 Reyes 13:1, 4, 5, 6 (2 veces), 21, 26, 29, 31; 2 Reyes 23:16, 17. El rey Josías presentó su tumba en Betel. Los rabinos creen era el profeta Ido).
8. Elías (1 Reyes 17:18, 24; 2 Reyes 1:9, 10, 11, 12, 13).
9. El varón que le dijo al rey Acab de Israel que Dios le daría victoria frente a los sirios. Se cree era el profeta Micaías/Miqueas ó Elías (1 Reyes 20:28).
10. Eliseo (2 Reyes 4:7, 9, 16, 21, 22, 25, 27 (2 veces), 40, 42; 5:8, 14, 15, 20; 6:6, 9, 10, 15; 7:2, 17, 18, 19; 8:2, 4, 7, 8, 11).
11. Igdalías hijo de Hanán (Jeremías 35:4).
12. Un hombre que advirtió al rey Amasías de Judá de no ir a la guerra. Se cree que era Amoz padre de Isaías (2 Crónicas 25:7, 9).
13. Timoteo (1 Timoteo 6:11, 2 Timoteo 3:17).
La Escuela de Profetas en la Biblia.
Antiguo Testamento.
1. Samuel
El nacimiento de Samuel. «Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino. Y Ana le respondió diciendo: No, señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová. No tengas a tu sierva por una mujer impía; porque por la magnitud de mis congojas y de mi aflicción he hablado hasta ahora. Elí respondió y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho. Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste. Y levantándose de mañana, adoraron delante de Jehová, y volvieron y fueron a su casa en Ramá. Y Elcana se llegó a Ana su mujer, y Jehová se acordó de ella. Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo pedí a Jehová». 1 Samuel 1:14–20
«Después que lo hubo destetado, lo llevó consigo, con tres becerros, un efa de harina, y una vasija de vino, y lo trajo a la casa de Jehová en Silo; y el niño era pequeño. Y matando el becerro, trajeron el niño a Elí. Y ella dijo: ¡Oh, señor mío! Vive tu alma, señor mío, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto a ti orando a Jehová. Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí. Yo, pues, lo dedico también a Jehová; todos los días que viva, será de Jehová». 1 Samuel 1:24-28
Ministraba en la presencia de Dios (1 Samuel 2:18-19).
El llamado de Dios a Samuel (1 Samuel 3:1-14).
Los primeros 14 jueces desde Josué hasta Samuel, 450 años (Josué 23–24).
- Otoniel (Jueces 3:7-11).
- Aod (Jueces 3:12-30).
- 3.Samgar (Jueces 3:31).
- Débora y Barac (Jueces 4-5).
- Gedeón (Jueces 6-8).
- Tola (Jueces 10:1-2).
- Jair (Jueces 10:3-4).
- Jefté (Jueces 10:6–18; 11-12).
- 9.Ibzán (Jueces 12:8–10).
- Elón (Jueces 12:11-12).
- Abdón (Jueces 12:13-15).
- Sansón (Jueces 13–16).
- Elí.
- Samuel.
Durante todo este tiempo la capital de Israel era Silo. (Josué 18:1; 1 Samuel 3:21).

Samuel fue el parte aguas, el fin y el inicio de algo nuevo.
«Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable; y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo. Y todos los profetas desde Samuel en adelante, cuantos han hablado, también han anunciado estos días. Vosotros sois los hijos de los profetas, y del pacto que Dios hizo con nuestros padres, diciendo a Abraham: En tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra. A vosotros primeramente, Dios, habiendo levantado a su Hijo, lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad». Hechos 3:22-26
Con Samuel empieza la escuela de profetas.
«Y todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, conoció que Samuel era fiel profeta de Jehová. Y Jehová volvió a aparecer en Silo; porque Jehová se manifestó a Samuel en Silo por la palabra de Jehová». 1 Samuel 3:20-21
«Y juzgó Samuel a Israel todo el tiempo que vivió. Y todos los años iba y daba vuelta a Bet-el, a Gilgal y a Mizpa, y juzgaba a Israel en todos estos lugares. Después volvía a Ramá, porque allí estaba su casa, y allí juzgaba a Israel; y edificó allí un altar a Jehová». 1 Samuel 7:15-17
Cuatro ciudades: Betel, Gilgal, Mizpa y Ramá.

Los hijos de Samuel eran jueces en Beerseba (1 Samuel 8:1-3). Israel pide rey (1 Samuel 8). La escuela de profetas empieza justo cuando se instaura la monarquía en Israel. “Compañía de profetas”.
Saúl y el vidente Samuel.
«Cuando vinieron a la tierra de Zuf, Saúl dijo a su criado que tenía consigo: Ven, volvámonos; porque quizá mi padre, abandonada la preocupación por las asnas, estará acongojado por nosotros. Él le respondió: He aquí ahora hay en esta ciudad un varón de Dios, que es hombre insigne; todo lo que él dice acontece sin falta. Vamos, pues, allá; quizá nos dará algún indicio acerca del objeto por el cual emprendimos nuestro camino. Respondió Saúl a su criado: Vamos ahora; pero ¿qué llevaremos al varón? Porque el pan de nuestras alforjas se ha acabado, y no tenemos qué ofrecerle al varón de Dios. ¿Qué tenemos? Entonces volvió el criado a responder a Saúl, diciendo: He aquí se halla en mi mano la cuarta parte de un siclo de plata; esto daré al varón de Dios, para que nos declare nuestro camino. Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a Dios, decía así: Venid y vamos al vidente; porque al que hoy se llama profeta, entonces se le llamaba vidente.) Dijo entonces Saúl a su criado: Dices bien; anda, vamos. Y fueron a la ciudad donde estaba el varón de Dios». 1 Samuel 9:5-10
Saúl el ungido de Dios.
«Tomando entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó sobre su cabeza, y lo besó, y le dijo: ¿No te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo Israel? Hoy, después que te hayas apartado de mí, hallarás dos hombres junto al sepulcro de Raquel, en el territorio de Benjamín, en Selsa, los cuales te dirán: Las asnas que habías ido a buscar se han hallado; tu padre ha dejado ya de inquietarse por las asnas, y está afligido por vosotros, diciendo: ¿Qué haré acerca de mi hijo? Y luego que de allí sigas más adelante, y llegues a la encina de Tabor, te saldrán al encuentro tres hombres que suben a Dios en Bet-el, llevando uno tres cabritos, otro tres tortas de pan, y el tercero una vasija de vino; los cuales, luego que te hayan saludado, te darán dos panes, los que tomarás de mano de ellos». 1 Samuel 10:1-4
«Después de esto llegarás al collado de Dios donde está la guarnición de los filisteos; y cuando entres allá en la ciudad encontrarás una compañía de profetas que descienden del lugar alto, y delante de ellos salterio, pandero, flauta y arpa, y ellos profetizando. Entonces el Espíritu de Jehová vendrá sobre ti con poder, y profetizarás con ellos, y serás mudado en otro hombre. Y cuando te hayan sucedido estas señales, haz lo que te viniere a la mano, porque Dios está contigo. Luego bajarás delante de mí a Gilgal; entonces descenderé yo a ti para ofrecer holocaustos y sacrificar ofrendas de paz. Espera siete días, hasta que yo venga a ti y te enseñe lo que has de hacer». 1 Samuel 10:5-8
«Aconteció luego, que al volver él la espalda para apartarse de Samuel, le mudó Dios su corazón; y todas estas señales acontecieron en aquel día. Y cuando llegaron allá al collado, he aquí la compañía de los profetas que venía a encontrarse con él; y el Espíritu de Dios vino sobre él con poder, y profetizó entre ellos. Y aconteció que cuando todos los que le conocían antes vieron que profetizaba con los profetas, el pueblo decía el uno al otro: ¿Qué le ha sucedido al hijo de Cis? ¿Saúl también entre los profetas? Y alguno de allí respondió diciendo: ¿Y quién es el padre de ellos? Por esta causa se hizo proverbio: ¿También Saúl entre los profetas?». 1 Samuel 10:9–12
«Entonces Saúl envió mensajeros para que trajeran a David, los cuales vieron una compañía de profetas que profetizaban, y a Samuel que estaba allí y los presidía. Y vino el Espíritu de Dios sobre los mensajeros de Saúl, y ellos también profetizaron. Cuando lo supo Saúl, envió otros mensajeros, los cuales también profetizaron. Y Saúl volvió a enviar mensajeros por tercera vez, y ellos también profetizaron. Entonces él mismo fue a Ramá; y llegando al gran pozo que está en Secú, preguntó diciendo: ¿Dónde están Samuel y David? Y uno respondió: He aquí están en Naiot en Ramá. Y fue a Naiot en Ramá; y también vino sobre él el Espíritu de Dios, y siguió andando y profetizando hasta que llegó a Naiot en Ramá. Y él también se despojó de sus vestidos, y profetizó igualmente delante de Samuel, y estuvo desnudo todo aquel día y toda aquella noche. De aquí se dijo: ¿También Saúl entre los profetas?». 1 Samuel 19:20-24
- Compañía de profetas (1 Samuel 10:1-13).
- Padre/padre mío (I Samuel 10:12, 2 Reyes 2:1-15).
- Señor/Señor mío (2 Reyes 2:3, 5; 6:1-7).
- Hijos de los profetas (1 Reyes 20:35; 2 Reyes 2:3, 5, 7, 15; 4:1, 38; 5:22; 6:1).
- Uno de los profetas, joven (2 Reyes 9:1-13).
- Criado del profeta (1 Reyes 19:21; 2 Reyes 3: 11; 4:1, 12; 5:20; 6:3, 15).

2. Elías
«Y Acab llamó a Abdías su mayordomo. Abdías era en gran manera temeroso de Jehová. Porque cuando Jezabel destruía a los profetas de Jehová, Abdías tomó a cien profetas y los escondió de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los sustentó con pan y agua». 1 Reyes 18:3–4
- Abdías (1 Reyes 18:3–4).
- Gilgal (2 Reyes 2:1).
- Betel (2 Reyes 2:2–3).
- Jericó (2 Reyes 2:4–6).
- 50 profetas (2 Reyes 2:7-8).
- Se pararon en el río Jordán.
3. Eliseo.
Elías en el monte Horeb. «Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías? Él respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. Y le dijo Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria. A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar. Y el que escapare de la espada de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare de la espada de Jehú, Eliseo lo matará. Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron». 1 Reyes 19:13–18
Llamamiento de Eliseo (1 Reyes 19:19-21). El aprendizaje de Eliseo duró aproximadamente 5 años. Los últimos 3 años del rey Acab. Acab y la viña de Nabot (1 Reyes 21).
Los dos años del rey Ocozías:
Muerte de Ocozías (1 Reyes 22:51–53, 2 Reyes 1).
Elías fue arrebatado en el tiempo del rey Joram. Tuvo un ministerio de 20 años aproximadamente. Eliseo tuvo un ministerio de 60 años. Se cree que Eliseo adiestró al profeta Jonás (2 Reyes 4:8-37; 8:1-6; 9:1-13).

Los hijos de los profetas:
- Eran jóvenes (2 Reyes 5:22; 9:1-4).
- Eran casados y con hijos (2 Reyes 4:1).
- Cien profetas además de Eliseo comieron juntos en Gilgal (2 Reyes 4:38-44 ).
- Hicieron una villa de profetas en Gilgal.
- Eran grandes constructores (2 Reyes 6:1-7).
- Eran agricultores (1 Reyes 19:19).
- Vivían de las primicias (1 Samuel 9:7–8; 2 Reyes 4:42).
- Era músicos (1 Samuel 10:5).

La cábala y el libro de Zohar.
Cábala en hebreo significa: “recipiente”. Zohar en hebreo significa: “esplendor”.
Es una corriente ocultista, misticismo. Ellos se creen descendientes de la escuela de profetas del tiempo de Elías y Eliseo. El zohar fue escrito por el rabino Shimon bar Yojai en el siglo II y fue dado a conocer por el rabino Mosé ben Shem Tob de León en el siglo XIII.

En el tiempo del emperador Adriano (117 – 138) hubo una persecución al pueblo judío. Shimón se ocultó en una caverna cerca del mar de Galilea por 13 años. Donde de acuerdo con la tradición se le apareció el profeta Moisés y el profeta Elías y ellos le dictaron el Zohar. Murió en el monte Merón un 18 del mes de Iyar (2º mes) del calendario judío. Unos 33 días después de la pascua.

La celebración Lag Ba´Omer.
El cese de una plaga que mató a 24,000 discípulos del rabí Akira (50-135 d. C). El aniversario del fallecimiento del rabí Shimon bar Yojai.
En frente del monte Merón está Safed, Israel, la sede de la cábala en Israel. 30 de abril de 2021: la estampida DEL monte Merón, habían unas 20,000 personas.
45 muertos y 150 heridos..
¿Qué dice el Zohar?
- Adán y los patriarcas poseían los conocimientos del Zohar.
- A Moisés le fue revelado el Zohar de manera paralela cuando recibió la Torá en el Monte Sinaí.
- Un ejército de ángeles fueron estudiantes del profeta Elías.
- El mesías vendrá de debajo de la tierra.
- La resurrección de los muertos ocurrirá 40 años después de la llegada del Mesías, aunque algunos individuos rectos resucitarán con la llegada del Mesías.

Los cinco milagros de Eliseo en beneficio de los hijos de los profetas.
1. La fuente de Eliseo.
«Y cuando volvieron a Eliseo, que se había quedado en Jericó, él les dijo: ¿No os dije yo que no fueseis? Y los hombres de la ciudad dijeron a Eliseo: He aquí, el lugar en donde está colocada esta ciudad es bueno, como mi señor ve; mas las aguas son malas, y la tierra es estéril. Entonces él dijo: Traedme una vasija nueva, y poned en ella sal. Y se la trajeron. Y saliendo él a los manantiales de las aguas, echó dentro la sal, y dijo: Así ha dicho Jehová: Yo sané estas aguas, y no habrá más en ellas muerte ni enfermedad. Y fueron sanas las aguas hasta hoy, conforme a la palabra que habló Eliseo». 2 Reyes 2:18-22

Está ubicada cerca del montículo arqueológico de Tel-Jericó. Esta fuente hizo de Jericó un oasis, una ciudad de palmeras. Ha servido por muchos años como una fuente de abastecimiento de agua a la comunidad.
2. El aceite de la viuda.
«Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos. Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite. Él le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas. Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte. Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite. Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite. Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede». 2 Reyes 4:1-7

Se cuenta la historia de la viuda de Abdías, mayordomo de Acab, que le contó a Eliseo que su marido se había endeudado para sustentar a los 100 profetas que había escondido de Jezabel. Y cuando murió, la viuda y sus hijos fueron consignados a la esclavitud por los acreedores, por lo que estaba necesitada de ayuda. Cuando le preguntó que tenía en la casa, le dijo: “Solo una vasija de aceite”.
El profeta le dijo que fuera y pidiera prestadas tantas vasijas como pudiera a sus vecinas. Luego ella debía cerrar la puerta y derramar aceite en todas ellas, porque Dios las llenaría. Así lo hizo ella, y todas las vasijas quedaron llenas de la primera vasija de aceite. El profeta le dijo entonces que vendiera el aceite, empleando parte del beneficio para pagar sus deudas y que guardara el resto para ella y para sus hijos. De esta manera se libró de sus acreedores.
JOSEFO, los escritos esenciales. Pág. 152 (1 Reyes 18:3–4).
Abdías hizo un memorial a Dios (Malaquías 3:16–18, Hechos 10:4, Apocalipsis 5:8).
3. Sanó la comida.
«Eliseo volvió a Gilgal cuando había una grande hambre en la tierra. Y los hijos de los profetas estaban con él, por lo que dijo a su criado: Pon una olla grande, y haz potaje para los hijos de los profetas. Y salió uno al campo a recoger hierbas, y halló una como parra montés, y de ella llenó su falda de calabazas silvestres; y volvió, y las cortó en la olla del potaje, pues no sabía lo que era. Después sirvió para que comieran los hombres; pero sucedió que comiendo ellos de aquel guisado, gritaron diciendo: ¡Varón de Dios, hay muerte en esa olla! Y no lo pudieron comer. Él entonces dijo: Traed harina. Y la esparció en la olla, y dijo: Da de comer a la gente. Y no hubo más mal en la olla». 2 Reyes 4:38-41
Durante uno de sus viajes Eliseo llegó a un lugar llamado Gilgal. En esa región había hambre y algunos hombres que amaban a Dios le contaron a Eliseo el problema de la falta de comida. Está bien, dijo Eliseo, vamos a cocinar. Eliseo les dio algunas instrucciones: Buscad la olla mas grande que podáis encontrar y preparad una sopa. Pronto una gigantesca olla estaba al fuego y el agua calentándose en su interior. Buscad verduras, les dijo Eliseo. La gente comenzó a tomar la sopa y de repente todos empezaron a sentirse enfermos. esta comida está envenenada, gritaban algunos. Eliseo comenzó a orar y pronto supo qué hacer. Traed harina, ordenó. Pronto trajeron harina y Eliseo la echó en la olla. Ahora servid a la gente la sopa de nuevo, ya pueden comerla.
4. Multiplicó la comida.
«Vino entonces un hombre de Baal-salisa, el cual trajo al varón de Dios panes de primicias, veinte panes de cebada, y trigo nuevo en su espiga. Y él dijo: Da a la gente para que coma. Y respondió su sirviente: ¿Cómo pondré esto delante de cien hombres? Pero él volvió a decir: Da a la gente para que coma, porque así ha dicho Jehová: Comerán, y sobrará. Entonces lo puso delante de ellos, y comieron, y les sobró, conforme a la palabra de Jehová». 2 Reyes 4:42-44
Comparte esta comida entre las multitudes, pidió Eliseo a su criado. Este se burló – ¿Cómo? ¿Alimentar con esta comida a tanta gente? Imposible repartir entre cien personas. Eliseo lo ignoró y dijo: – El Señor me ha dicho que todas las personas comerán y aún sobrará.


En Gilgal hubo muchos acontecimientos proféticos (lugar donde Elías fue arrebatado al cielo, Israel tuvo su primera Pascua, primera circuncisión, donde cesó el mana porque ya había que comer, el pueblo de Israel cruzo para tomar Jericó, Saul fue ungido rey, allí vivió Samuel, donde Jesús fue bautizado).
5. Hizo flotar el hacha.
«Los hijos de los profetas dijeron a Eliseo: He aquí, el lugar en que moramos contigo nos es estrecho. Vamos ahora al Jordán, y tomemos de allí cada uno una viga, y hagamos allí lugar en que habitemos. Y él dijo: Andad. Y dijo uno: Te rogamos que vengas con tus siervos. Y él respondió: Yo iré. Se fue, pues, con ellos; y cuando llegaron al Jordán, cortaron la madera. Y aconteció que mientras uno derribaba un árbol, se le cayó el hacha en el agua; y gritó diciendo: ¡Ah, señor mío, era prestada! El varón de Dios preguntó: ¿Dónde cayó? Y él le mostró el lugar. Entonces cortó él un palo, y lo echó allí; e hizo flotar el hierro. Y dijo: Tómalo. Y él extendió la mano, y lo tomó». 2 Reyes 6:1-7
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