Pastor José David Tax
Discernimiento
Viene del griego diakisis pneumaton. Es la cualidad o poder de ser capaz, bajo la guía del Espíritu Santo, de ver, captar, comprender lo que está oscuro o percibir lo que no es evidente de manera natural. Ver algo antes de que suceda, detectar, instintos, sabiduría, conocimiento, ciencia, fe. Tener la habilidad de juzgar entre el bien y el mal, la verdad y la mentira.
C. Peter Wagner definió discernimiento:
Es la habilidad especial que Dios da a ciertos miembros del cuerpo de Cristo para conocer con seguridad si cierto comportamiento que pretende ser de Dios es en realidad divino, humano o satánico.
Uno de los nueve dones del Espíritu Santo es el discernimiento (1 Corintios 12:4-12).
- Sabiduría.
- Ciencia.
- Fe.
- Dones de sanidades.
- Hacer milagros.
- Profecía.
- Discernimiento de espíritus.
- Diversos géneros de lenguas.
- Interpretación de lenguas.
Debemos tener la mente de Cristo. «Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo». 1 Corintios 2:14-16
«Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno». Romanos 12:1-3
«Muéstranos qué le hemos de decir; Porque nosotros no podemos ordenar las ideas a causa de las tinieblas». Job 37:19
«Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza». Efesios 4:17-19
Lo contrario al discernimiento es tener la mente entenebrecida y estar en ignorancia y en vanidad. Ojos velados (Isaías 44:18).
Los sacerdotes (tribu de Leví) tenían que estar en santidad para discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio (Levítico 10:8-10).
Dios es Santo.
«Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación; sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros, y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios». 1 Pedro 1:15-21
La santidad conviene a su casa (Salmos 93:5). Sin santidad nadie verá a Dios (Hebreos 12:14).
«Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca. El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía. He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último. Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira».
«Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca. El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía. He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último. Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira». Apocalipsis 22:10-15
Discernimiento es lo que pidió el rey Salomón.
«Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande? Y agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto. Y le dijo Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, sino que demandaste para ti inteligencia para oír juicio, he aquí lo he hecho conforme a tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú. Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria, de tal manera que entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus días. Y si anduvieres en mis caminos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como anduvo David tu padre, yo alargaré tus días». 1 Reyes 3:9-14
Dios hace diferencia entre el justo y el malo.
«Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en que yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve. Entonces os volveréis, y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve». Malaquías 3:17-18
«¿Quién como el sabio? ¿y quién como el que sabe la declaración de las cosas? La sabiduría del hombre ilumina su rostro, y la tosquedad de su semblante se mudará. Te aconsejo que guardes el mandamiento del rey y la palabra del juramento de Dios. No te apresures a irte de su presencia, ni en cosa mala persistas; porque él hará todo lo que quiere. Pues la palabra del rey es con potestad, ¿y quién le dirá: Qué haces? El que guarda el mandamiento no experimentará mal; y el corazón del sabio discierne el tiempo y el juicio». Eclesiastés 8:1-5
Probar los espíritus: por los falsos profertas y el anticristo (Mateo 24).
«Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo. Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo. Ellos son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye. Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error». 1 juan 4:1-6
El Espíritu Santo nos guía a toda verdad (Juan 8:31–32; 16:12-15)
«Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. No apaguéis al Espíritu. No menospreciéis las profecías. Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal. Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual también lo hará». 1 Tesalonicenses 5:18-24
Por sus frutos los conoceréis (Mateo 7:15-209. Árbol, ¿bueno o malo? El testimonio de la persona: vida personal, matrimonial, familiar, de iglesia y ministerial.
El fruto del espíritu santo (Gálatas 5:22-26).
- Amor.
- Gozo.
- Paz.
- Paciencia.
- Benignidad.
- Bondad.
- Fe.
- Mansedumbre.
- Templanza.
El discernimiento viene de la fe.
«Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía». Hebreos 11:1-3
«Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan». Hebreos 11:6
- Puestos los ojos en Jesús (Hebreos 12:1-2).
- Caminamos por fe y no por vista. [2 Corintios 5:7).
- Tenemos victoria (1 Juan 5:1-5).
- Tenemos sabiduría y revelación (Efesios 1:15-23).
Ejemplos de personas que Dios le abrió los ojos:
- Abraham (Génesis 22:4, 13).
- Agar (Génesis 21:19).
- Balaam (Números 22:23-33).
- En el camino a Emaús, Pedro Y Cleofas (Lucas 24:15–16, 30-31).
- Jesús (Mateo 11:1-6).

Dios protege al profeta Eliseo de los Sirios (2 Reyes 6:8-23).
El rey de Siria trata de capturar al profeta Eliseo.
«Tenía el rey de Siria guerra contra Israel, y consultando con sus siervos, dijo: En tal y tal lugar estará mi campamento. Y el varón de Dios envió a decir al rey de Israel: Mira que no pases por tal lugar, porque los sirios van allí. Entonces el rey de Israel envió a aquel lugar que el varón de Dios había dicho; y así lo hizo una y otra vez con el fin de cuidarse. Y el corazón del rey de Siria se turbó por esto; y llamando a sus siervos, les dijo: ¿No me declararéis vosotros quién de los nuestros es del rey de Israel? Entonces uno de los siervos dijo: No, rey señor mío, sino que el profeta Eliseo está en Israel, el cual declara al rey de Israel las palabras que tú hablas en tu cámara más secreta. Y él dijo: Id, y mirad dónde está, para que yo envíe a prenderlo. Y le fue dicho: He aquí que él está en Dotán. Entonces envió el rey allá gente de a caballo, y carros, y un gran ejército, los cuales vinieron de noche, y sitiaron la ciudad». 2 Reyes 6:8-14
El Rey De Siria Ben-Adad. Ben-adad II (865–842 a. C), significa: “haddad es mi ayuda.
- Hadad: dios del trueno y la lluvia, tenía forma de toro y era equivalente a baal.
- Eliseo en hebreo “Elysa”: “Dios es mi salvación”.
- El: Dios.
- Yasha: ser salvado.
El profeta Eliseo tuvo un ministerio de 60 años.

El rey de Siria tenía guerra contra Israel. Tenia un cuartel de guerra donde habían consejeros para establecer las estrategias y tácticas de guerra en lo secreto. Sin embargo, el profeta Eliseo se adelantaba y le decía al rey Joram de Israel lo que iba a hacer militarmente el ejército de Siria.
El rey de Siria se enojó y le dijo a su cuartel de guerra: ¿No me declararéis vosotros quién de los nuestros es del rey de Israel?
Uno de sus consejeros le mostró al rey que es el profeta Eliseo quien puede escuchar las cosas mas secretas a distancia y que por eso Israel siempre se adelantaba. El rey de Siria ordenó sitiar a Dotán para capturar al profeta Eliseo que estaba ahí. Fue un gran ejército con carros y caballos por él. Dotán estaba cerca del monte Carmelo y a unos 22 km al norte de Siquem, capital de Samaria.
El profeta Eliseo como General del ejército de Israel/Samaria.
«Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas». Amós 3:7
«Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público». Mateo 6:6
El ejército celestial pelea a favor del profeta Eliseo.
«Y se levantó de mañana y salió el que servía al varón de Dios, y he aquí el ejército que tenía sitiada la ciudad, con gente de a caballo y carros. Entonces su criado le dijo: ¡Ah, señor mío! ¿qué haremos? Él le dijo: No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos. Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo». 2 Reyes 6:15-17

En la mañana se levantó el profeta Eliseo para ver la victoria de Dios.
- Paz en la noche (Salmos 4:8; Marcos 4:35–41).
- Mundo natural: El criado al profeta: “¡Ah, señor mío! ¿Qué haremos?
- Mundo espiritual: El profeta Eliseo: “No tengas miedo, porque mas son los que están con nosotros que los que están con ellos.
Dios peleará por nosotros”.
«Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos». Éxodo 14:13-14
«Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. Aunque un ejército acampe contra mí, No temerá mi corazón; Aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado. Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová». Salmos 27:1-3, 14
Dios le abrió los ojos al criado. “He aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo”.
«Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido». Romanos 1:20-21
«¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles?». mateo 26:53
«Cuando habían pasado, Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti. Y dijo Eliseo: Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí. Él le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será hecho así; mas si no, no. Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino. Viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo! Y nunca más le vio; y tomando sus vestidos, los rompió en dos partes». 2 Reyes 2:9-12
Un profeta venció a todo un ejército porque Dios estaba con él.
«Y luego que los sirios descendieron a él, oró Eliseo a Jehová, y dijo: Te ruego que hieras con ceguera a esta gente. Y los hirió con ceguera, conforme a la petición de Eliseo. Después les dijo Eliseo: No es este el camino, ni es esta la ciudad; seguidme, y yo os guiaré al hombre que buscáis. Y los guio a Samaria. Y cuando llegaron a Samaria, dijo Eliseo: Jehová, abre los ojos de estos, para que vean. Y Jehová abrió sus ojos, y miraron, y se hallaban en medio de Samaria. Cuando el rey de Israel los hubo visto, dijo a Eliseo: ¿Los mataré, padre mío? Él le respondió: No los mates. ¿Matarías tú a los que tomaste cautivos con tu espada y con tu arco? Pon delante de ellos pan y agua, para que coman y beban, y vuelvan a sus señores. Entonces se les preparó una gran comida; y cuando habían comido y bebido, los envió, y ellos se volvieron a su señor. Y nunca más vinieron bandas armadas de Siria a la tierra de Israel». 2 Reyes 6:18-23
El profeta Eliseo oró a Dios para que cegara al ejército de siria. Eliseo los llevó a Samaria (Siquem).
Les abrió sus ojos y luego les dio de comer y beber y los regresó por donde vinieron. Nunca mas volvieron bandas armadas de Siria a la tierra de Israel.
Deja que Dios imparta justicia.
«No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal». Romanos 12:19-21
Eliseo:
- Conocía a distancia lo que el rey de Asiria hablaba con sus consejeros de guerra.
- Durmió en paz.
- Se levantó a la mañana siguiente para ver la victoria de Dios.
- Abrió los ojos espirituales a su criado.
- Un ejército celestial con carros de fuego estaba alrededor del profeta.
- Cegó al ejército enemigo.
- Luego les abrió sus ojos en Samaria.
- Un profeta venció a todo un ejército porque Dios intervino a favor del profeta.

Eliseo y el sitio de Samaria (2 Reyes 6:24–33; 7).
La hambruna de Samaria (2 Reyes 6:24-29).
El rey Ben-adad II de Siria sitió a Samaria. Siquem, la capital de Samaria.
La hambruna trajo crisis económica:
- Una cabeza de asno = 80 piezas de plata.
- Un cuarto de un cab de estiércol de palomas = 5 piezas de plata.
Tan bajo había caído Samaria que 2 mujeres pactaron con comerse a uno de sus hijos y luego al hijo de la otra.
Consecuencias de la desobediencia. «Por cuanto no serviste a Jehová tu Dios con alegría y con gozo de corazón, por la abundancia de todas las cosas, servirás, por tanto, a tus enemigos que enviare Jehová contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas; y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte. Jehová traerá contra ti una nación de lejos, del extremo de la tierra, que vuele como águila, nación cuya lengua no entiendas; gente fiera de rostro, que no tendrá respeto al anciano, ni perdonará al niño; y comerá el fruto de tu bestia y el fruto de tu tierra, hasta que perezcas; y no te dejará grano, ni mosto, ni aceite, ni la cría de tus vacas, ni los rebaños de tus ovejas, hasta destruirte. Pondrá sitio a todas tus ciudades, hasta que caigan tus muros altos y fortificados en que tú confías, en toda tu tierra; sitiará, pues, todas tus ciudades y toda la tierra que Jehová tu Dios te hubiere dado. Y comerás el fruto de tu vientre, la carne de tus hijos y de tus hijas que Jehová tu Dios te dio, en el sitio y en el apuro con que te angustiará tu enemigo». Deuteronomio 28:47-53
La actitud del rey de Samaria (2 Reyes 6:30-33).
Reino de Israel/Samaria, con capital en Siquem.
El rey Joram (2 Reyes 3:1–3):
- Era hijo de Acab.
- Rey malo.
- Reinó por 12 años.
- Quitó las estatuas de baal pero se entregó a los pecados de Jeroboam.
El rey Jehú mató a Joram (2 Reyes 9:14–26).
Ante la crisis de la hambruna, ¿Qué hizo el rey Joram?
Rasgó sus vestidos, hizo cilicio.
Es una antigua tradición para el pueblo judío, para manifestar su dolor, su pena y su perdida.

Otras personas en la Biblia que también rasgaron sus vestiduras:
- Rubén /Génesis 37:29).
- Jacob (Génesis 37:34).
- David (2 Samuel 1:11-12).
- Elías y Eliseo (2 Reyes 2:11–12).
- Job (Job 1:20).
- Jefté (Jueces 11:34-35).
- Mardoqueo (Ester 4:1).
- Acab (1 Reyes 21:27).
- Pablo y Bernabé (Hechos 14 14).
- Rey de Nínive (Jonás 3:6-10).
El sumo sacerdote no podía hacerlo (Levítico 21:10).
«Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento. Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo. ¿Quién sabe si volverá y se arrepentirá y dejará bendición tras de él, esto es, ofrenda y libación para Jehová vuestro Dios? Tocad trompeta en Sion, proclamad ayuno, convocad asamblea. Reunid al pueblo, santificad la reunión, juntad a los ancianos, congregad a los niños y a los que maman, salga de su cámara el novio, y de su tálamo la novia. Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes ministros de Jehová, y digan: Perdona, oh Jehová, a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad, para que las naciones se enseñoreen de ella. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: Dónde está su Dios? Y Jehová, solícito por su tierra, perdonará a su pueblo». Joel 2:12-18
«Era tanto el enojo del rey Joram que ordenó matar al profeta Eliseo. Eliseo estaba sentado con los ancianos. Tuvo la revelación de que venían por él y ordenó cerrar las puertas. Lo ultimo que dijo el rey Joram: “ciertamente este mal de Jerusalén viene. ¿Para qué he de esperar mas a Jehová?”
».
La profecía de Eliseo.
«Dijo entonces Eliseo: Oíd palabra de Jehová: Así dijo Jehová: Mañana a estas horas valdrá el seah de flor de harina un siclo, y dos seahs de cebada un siclo, a la puerta de Samaria. Y un príncipe sobre cuyo brazo el rey se apoyaba, respondió al varón de Dios, y dijo: Si Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello». 2 Reyes 7:1-2
Mañana a estas horas:
- 1 seah de flor de harina = 1 siclo.
- 2 seahs de cebada = 1 siclo.
A la puerta de Samaria.

Las puertas de la ciudad:
- Señalan el límite entre el exterior y el interior.
- Son accesos de entradas y salidas.
- Se hacían negocios.
- Abraham (Génesis 23:10, 18).
- Booz (Rut 4:1-11).
- Los ancianos (jueces) impartían juicio y justicia (Deuteronomio 21: 19; 22: 15, 24).
- Transacciones de ventas, comercio, (Amós 5:10–15; Zacarías 8:16).
- El rey David tenía un asiento (2 Samuel 19:8).
Un príncipe dudó de la palabra profética: “Si Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así?”
La respuesta del profeta: “He aquí tú lo verás con tus ojos, más no comerás de ello”.

Ventanas en el cielo:
«Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos. Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes, y no las guardasteis. Volveos a mí, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mas dijisteis: ¿En qué hemos de volvernos? ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos. Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos». Malaquías 3:6-12
Los cuatro leprosos (2 Reyes 7:3-15).
En el valle de los leprosos, a las afueras de la ciudad. Habían 4 hombres leprosos que se estaban muriendo de hambre.
Decidieron ir al campamento de los sirios. Fueron de noche. La sorpresa: no había nadie
Dios había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos y estrépito de gran ejército. Los sirios se sintieron sitiados, pensaron que Israel se había aliado con los heteos o egipcios y huyeron despavoridamente dejando sus pertenencias en el campamento. Cuando los 4 leprosos llegan a una de sus tiendas se ponen a comer y a beber. Luego tomaron plata, oro y ropa. Lo iban escondiendo.
Hasta que uno de los 4 se sintió redargüido. “No estamos haciendo bien. Hoy es día de buena nueva, y nosotros callamos; y si esperamos hasta el amanecer, nos alcanzará nuestra maldad. Vamos pues, ahora, entremos y demos la nueva en casa del rey”.
Fueron a la puerta de la ciudad y gritaron a los guardas de la puerta de la ciudad. “Nosotros fuimos al campamento de los sirios, y he aquí que no había nadie, ni voz de hombre, sino caballos atados, asnos también atados, y el campamento intacto”. Las personas gritaron y lo anunciaron dentro del palacio del rey.
El rey Joram piensa que es una treta (trampa). Uno de sus siervos recomienda tomar 5 caballos de los que quedan para ir a investigar… “y enviemos y veamos que hay”. El rey Joram autorizó un carro con dos caballos con la orden: “Id y Ved”.
«ellos fueron, y los siguieron hasta el Jordán; y he aquí que todo el camino estaba lleno de vestidos y enseres que los sirios habían arrojado por la premura. Y volvieron los mensajeros y lo hicieron saber al rey». 2 Reyes 7:15
Las leyes de los leprosos.
- (Levítico 13) Cuando la lepra empezare.
- (Levítico 14) En caso de sanidad de lepra.
- (Números 5:1-4) El valle de los leprosos.
El Sumo Sacerdote tenía que:
- Inspeccionar o examinar, encerrar, sentenciar con la palabra: “inmundo”, hacer que el leproso se vista con ropa rasgada y con la cabeza descubierta y finalmente expulsarlo de la ciudad y desterrarlo al valle de los leprosos.
- Todo lo que tocaba un leproso o si los tocaban entonces eran inmundos.
- Los leprosos eran odiados y despreciados por la comunidad.
- Perdían todo: matrimonio, familia, casa, iglesia, trabajo, ciudad, ciudadanía.
Dios trajo prosperidad a Samaria. «Entonces el pueblo salió, y saqueó el campamento de los sirios. Y fue vendido un seah de flor de harina por un siclo, y dos seahs de cebada por un siclo, conforme a la palabra de Jehová. Y el rey puso a la puerta a aquel príncipe sobre cuyo brazo él se apoyaba; y lo atropelló el pueblo a la entrada, y murió, conforme a lo que había dicho el varón de Dios, cuando el rey descendió a él. Aconteció, pues, de la manera que el varón de Dios había hablado al rey, diciendo: Dos seahs de cebada por un siclo, y el seah de flor de harina será vendido por un siclo mañana a estas horas, a la puerta de Samaria. A lo cual aquel príncipe había respondido al varón de Dios, diciendo: Si Jehová hiciese ventanas en el cielo, ¿pudiera suceder esto? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello. Y le sucedió así; porque el pueblo le atropelló a la entrada, y murió». 2 Reyes 7:16-20
Se cumplió la palabra del profeta Eliseo:
- Eliseo profetizó la muerte del rey Ben-adad de Siria (2 Reyes 8:7–15).
- Eliseo estuvo en Damasco, Siria.
- Hazael asesinó a Ben-adad y fue el siguiente rey de Siria (1 Reyes 19:13-18).
Revirtiendo la maldición de Giezi (Gehazi). Giezi en hebreo significa: “valle de la visión”.
- Gai: valle.
- Haza: ver o tener una visión.
El pecado de Giezi:
- La mujer sunamita (2 Reyes 4:8–37), incredulidad.
- Eliseo y Naamán (2 Reyes 5), avaricia.
- El pecado de Giezi (2 Reyes 5:20–24).
- Usó el nombre del profeta para pedir dinero.
- Mintió.
- Tomó pertenencias de alguien que había estado enfermo de lepra, avaricia (1 Timoteo 6:10).

La maldición de Giezi.
«Y él entró, y se puso delante de su señor. Y Eliseo le dijo: ¿De dónde vienes, Giezi? Y él dijo: Tu siervo no ha ido a ninguna parte. Él entonces le dijo: ¿No estaba también allí mi corazón, cuando el hombre volvió de su carro a recibirte? ¿Es tiempo de tomar plata, y de tomar vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas? Por tanto, la lepra de Naamán se te pegará a ti y a tu descendencia para siempre. Y salió de delante de él leproso, blanco como la nieve». 2 Reyes 5:25-27
- El caso de Giezi es un caso de estudio.
- ¿Por qué si Giezi fue maldecido con una lepra (2 Reyes 5: 20 – 24) vuelve a aparecer después en el palacio con el Rey Joram cuando la mujer sunamita regresó a su casa (2 Reyes 8:1–6)?
- ¿Es el libro de 2ª de Reyes cronológico?
- ¿Fue Giezi el criado al que Eliseo le abrió los ojos? (2 Reyes 6:8–23).
- ¿Fue Giezi uno de los cuatro leprosos que trajeron prosperidad a Samaria? (2 Reyes 6:24–33; 7).
- La tradición judía enseña que esos cuatro leprosos eran Giezi y sus hijos, además se cree que debido a su obediencia a Dios para revertir la hambruna en Samaria, Dios les revirtió la maldición de la lepra y todos fueron sanados.
¿Cómo abrimos nuestros ojos?
1. Nuevo nacimiento.
«Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu,[a] espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu». Juan 3:3-8
2. Orando.
«Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces». Jeremías 33:3
3. Estudiando la Palabra de Dios.
«Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley». Salmos 119:18
«La exposición de tus palabras alumbra; Hace entender a los simples». Salmos 119:130
4. Viviendo por fe.
«Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá». Romanos 1:16-17
5. Compartiendo el Evangelio de Cristo.
«Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados». Hechos 26:15-18
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